El acusado reconoció haber cometido los hechos por encontrarse bebido.
Un hombre fue condenado ayer por el magistrado responsable del juzgado de lo Penal número dos como responsable de un delito de daños. Por el mismo se le impuso la obligación de pagar una multa de 360 euros con un día de responsabilidad personal subsidiaria por cada dos cuotas no satisfechas en caso de impago. Ademas, el acusado tendrá que indemnizar al dueño del vehículo dañado con un total de 426 euros como indemnización compensatoria por los destrozos causados en el coche que estaba aparcado. En total, el acusado tendrá que abonar 786 euros.
Según el relato de hecho, el acusado se encontraba a mediodía por los alrededores del hotel-parador La Muralla. Iba bajo los efectos del alcohol, según admitió, y en un arrebato de enfado se dirigió hacia lo primero que encontró a su alrededor para soltar su ira, golpeando un coche que estaba estacionado en el lugar. El problema es que le rompió el espejo retrovisor y le causó algunos daños al vehículo.
El acusado se conformó con los hechos que le imputaba el representante del Ministerio Fiscal y reconoció la comisión del delito. Además, el hombre dijo haber cometido los hechos bajo los efectos del alcohol, ya que se consideraba alcohólico.
Ninguna de las partes tenía la intención de recurrir el fallo que acababa de dictar el juez, por lo que el magistrado del juzgado de lo Penal número dos terminó dictando la firmeza de la sentencia.





