Las distintas entidades que representan los intereses de los profesionales sanitarios han alzado su voz en contra de la violencia que afecta a este colectivo y que es ejercida a través de redes sociales. En ese espacio que ejerce de foro para cobardes se pronuncian personajes de todo tipo para insultar y menospreciar la labor de médicos y enfermeros además de otros profesionales vinculados al sector sanitario. Se les insulta, se les amenaza y se les acusa de actos no cometidos. El resultado directo de esto se traduce en las calumnias que persiguen dañar su honor. Esto no puede ni debe quedar sin castigo, por eso tanto el Colegio de Médicos como el Sindicato Médico han pedido a los afectados que denuncien, que no lo dejen pasar, porque la única manera de parar todo esto es acudir al juzgado o a la Policía para que sepan quién o quiénes están detrás de esos comentarios. Esta semana le ha ocurrido al médico Javier Guerrero, pero antes han sido muchos otros los afectados, sobre todo en periodo de confinamiento cuando se producían muertes constantes por el covid y se acusaba a los profesionales de malas artes.
Esa violencia sanitaria ejercida a través de redes sociales no solo la comete quien publica un comentario injurioso, sino también que da cobijo al mismo permitiendo que otros tantos compartan tal maldad y llegue a tener un altavoz de elevadas dimensiones.
Perdido el respeto, en un espacio en el que es necesario un mayor control y blindaje, no queda otra que exigir responsabilidades y poner límites a tanto descontrol.






