La normalidad va llegando incluso a las reuniones presenciales de las distintas administraciones. Atrás quedaron los fríos monitores donde cada comunidad exponía de forma pormenorizada la temida evolución de la pandemia en sus circunscripción. Ayer, todas las comunidades tuvieron la oportunidad de reunirse sin tecnología que medie y facilitaron su situación ante la ministra de Sanidad, Carolina Darias, y el de Política Territorial y Función Pública, Miguel Iceta. También asistieron Pedro Simón, la cara más reconocible de la pandemia, y la presidenta del Senado, Pilar Llop.
Y Alberto Gaitán, como consejero del área en Ceuta, no pudo dejar mejores datos y situar a Ceuta como avanzadilla del progreso de la estrategia de vacunación, con la satisfacción de trasladar que más del 60% de nuestra población ya ha recibido al menos una dosis y que el 42% tiene la pauta de vacunación completa, por lo que dio cuenta de nuestra evolución positiva en cuanto al mantenimiento en la Nueva Normalidad y nuestro Bajo Riesgo por casos positivos prácticamente ausentes.
Y en esto tiene mucho que ver la excelente pauta de vacunación marcada por las autoridades sanitarias y el comienzo de la correspondiente a los segmentos más jóvenes de la población que, como se puede ver en los informativos, ahora son un punto débil en esta situación pandémica.
Es necesario que los jóvenes y los menores se involucren de lleno en la vacunación porque es una forma de dar tranquilidad, también, al resto de la población.
Lo sucedido días atrás en Mallorca hace plantearse, tal y como dijo Gaitán, la promulgación de una Ley de Salud Pública que dé respuesta a la problemática planteada existente.
Muestra de nuestra buena evolución es también la emisión de gran número de certificados covid (6.700), que si bien no son obligatorios para viajar dentro del país, a partir de hoy lo serán para moverse por Europa.
Sin duda, la reunión presencial de ayer puede y debe marcar un antes y un después en la pandemia, en el deseo de que las circunstancias se tornen de lleno en la normalidad y en que todo vuelva a ser lo más parecido a lo de antes, si bien sabemos que nunca lo será, pero debemos salir de esta con la consideración de tener la lección aprendida de lo que nos jugamos.






