El Medinaceli ha acordado sustituir el tradicional besapiés por un gesto de veneración, cumpliendo así con las normas sanitarias establecidas para prevenir contagios. Es una manera de adecuar las tradiciones a una situación distinta, persiguiendo el fin último que no es otro que evitar riesgos innecesarios.
Se avecina la Semana Santa y las distintas Hermandades y Cofradías se amoldarán a una situación diferente, prácticamente única, en la que poder expresar la fe y venerar a los sagrados titulares pero evitando las situaciones que generen un peligro. Hay que idear la forma de cumplir pero sin arriesgar, y así es como lo está haciendo el Medinaceli que ya ha comunicado la manera en la que se afrontarán unos cultos esperados.
No habrá, como ya sucedió el año pasado, el tradicional besapiés pero sí que se venerará al Señor de Ceuta con ese gesto que lo ‘dice’ todo y que supone un momento especial y esperado por los caballas. Ahora lo prioritario es seguir combatiendo la pandemia y en esas se está a fuerza de todo. No queda otra que vivir, quizá más en la intimidad, un periodo clave.






