La Fiscalía ha librado un oficio a la Policía Nacional para que solicite toda la documentación sobre los vacunados, interesando los nombres y los grupos a los que pertenecen. Con lo fácil que hubiera sido hacer las cosas bien... resulta que se ha querido empezar la casa por el tejado y cuando se hace eso acostumbran a salir sorpresas. Tras la denuncia de MDyC, la maquinaria judicial empieza a dar sus primeros pasos persiguiendo el objetivo final que nos debería interesar a todos: saber si las cosas se han hecho bien y eso solo se sabrá cuando lleguen los listados y se pueda comprobar uno por uno si alguien se pasó o no de listo. De momento, al margen de lo que haya decidido la Fiscalía, se ha tenido que dar el paso -políticamente hablando- de dejar a los grupos parlamentarios revisar los listados, después del informe que conocimos ayer de la Secretaría General. No se tenía que haber llegado al ámbito judicial si las cosas se hubieran hecho bien y se hubiera optado por la transparencia desde el principio en vez de dar pasitos adelante y hacia atrás según las ventoleras del día.
Es importante conocer todo y si para eso tiene que venir la Fiscalía y poner firme al personal, pues bienvenida sea. Las listas de vacunados deben conocerse a todos los niveles, en todos los sectores, para que sepamos de una vez por todas si se ha cumplido con el orden establecido vacunando primero a quien realmente está en primera línea de riesgo, eliminando caraduras del camino y compadreos, si es que los ha habido.
No se puede consentir ni un minuto más el oscurantismo demostrado por Ingesa, que se niega ser transparente con una comparecencia pública de su máximo responsable, Jesús Lopera, para informar de todo lo que se ha hecho y para responder ante todos los medios sobre su famosa vacuna. Es un escándalo que no haya comparecido no ya el propio Lopera, sino la Delegación del Gobierno para aclarar qué ha ocurrido en una administración bajo su control.
Flaco favor hacen a la gestión que se está llevando a cabo en una pandemia que nos ha puesto contra las cuerdas y ha dejado en evidencia demasiadas cosas.






