No podían ser peores las expectativas que se nos presentan en nuestra ciudad para este mes de enero recién nacido. Hemos casi triplicado el número de contagiados en una semana. Despuésde los más de treinta positivos que se dieron a conocer ayer domingo por parte del Ingesa, ahora faltará disponer de los datos del fin de semana que ofrezca el Ministerio de Sanidad, junto con los contagiados que volverá a ofrecer nuevamente el mismo sistema sanitario ceutí. Todos podemos pensar que esta situación proviene de las reuniones familiares y de los contacos que se produjeron durante la Nochebuena porque es el tiempo exacto para que se haya producido el brote. Aún nos queda por conocer como ha sido el comportamiento y responsabilidad ciudadana durante la Nochevieja y el regreso a Ceuta de todos los que hayan pasado las Navidades fuera. Y ver también la influencia que la cepa británica tenga en nuestra ciudad después de que por parte de la Junta de Andalucía se haya establecido el control perimetral de todas las poblaciones que componen el Campo de Gibraltar. Está claro que el próximo día 10 de enero finalice el vigor del último decreto firmado por el presidente Vivas, pero no parece que cuando se tengan que reunir para analizar la situación y establecer medidas, lo más probable es que no haya más remedio que endurecerlas nuevamente. Todos los que confiaban en la responsabilidad social de los ciudadanos se habrán dado cuenta que es imposible, que una minoría al final termina perjudicando a una gran mayoría y que no queda más remedio que todos salgamos perjudicados. Pero bueno, lo que si parece claro es que la tercera ola ya está de camino.






