En toda Europa y por ende en nuestra ciudad ayer fue un día histórico: lo que todos pueden considerar como el principio del fin de la pandemia del coronavirus. Es verdad que se está todavía en unos instantes iniciales, pero si todo sigue en la misma proporción más del ochenta por ciento de los españoles, por e jemplo, estaremos vacunados para finales de este próximo verano. Ello no significa que haya que bajar la guardia porque aún queda mucho tiempo por delante. Hasta que se alcance la denominada ‘inmunidad de grupo’ pasará casi el mismo tiempo que desde marzo, cuando comenzó a extenderse la pandemia hasta ahora mismo. Aún habrá más muertes y por ello todas las medidas que se han ido ordenando por parte de las autoridades sanitarias no queda más remedio que seguir cumpliendolas al pie de la letra. Estamos comenzando a ver la luz al final del túnel y sabemos que aunque pidamos a la población que no se lancen las campañas al vuelo todavía habrá irresponsables que pensaran que ya no passará nada, pero son los mismos que tampoco han tenido en cuenta su responsabilidad ciudana en estos meses de verdadera situación caótica con el fallecimiento de miles de nuestro compatriotas. El ser humano ha comenzado a vender al virus, pero la batalla todavía será bastante larga y peligrosa sin ningún género de dudas.






