La droga iba oculta en unos bultos que llevaba en el portaequipajes de su coche.
Una mujer fue condenada ayer a cumplir cuatro años de prisión, más el abono de una multa de 257.207 euros con tres días de responsabilidad personal subsidiaria, como autora criminalmente responsable de un delito contra la salud pública al intentar pasar hacia la península un cargamento de resina de hachís. La acusada reconoció los hechos que se le imputaba y se conformó con la pena que le ofrecía el representante del Ministerio Fiscal, que fue la que finalmente se le impuso.
Los hechos ocurrieron el día 26 de febrero del año 2011, sobre las 19.40 horas, en la estación marítima de la ciudad. La Guardia Civil apostada en el control de preembarque de vehículos detectó que la mujer llevaba droga oculta en su coche y procedió a registrarlo. La sustancia estupefaciente iba distribuida en 411 bloques que estaba ocultos en el interior de diferentes bultos alojados en el interior del portaequipajes que el vehículo que conducía tenía en el techo. Precisamente, el coche en el que la mujer viajaba fue intervenido y será utilizado para el pago de la multa. Lo curioso es que se trata de un Volkswagen todoterreno de alta gama, valorado en 36.000 euros.
El día de los hechos viajaba con la mujer condenada un hijo suyo que también fue detenido. Finalmente se le puso en libertad, ya que la mujer reconoció los hechos y le exculpó de todo lo sucedido.
La magistrada decretó la firmeza de la sentencia tras comprobar que las partes no tenían la intención de recurrir el fallo que estaba dictando.





