El Parlamento tuvo ayer a Ceuta como uno de los epicentros de la noticia y de su actividad, al menos durante las dos primeras horas de la mañana. Ese fue el tiempo que duró la intervención del presidente Vivas y las preguntas que le realizaron los miembros de las diferentes formaciones políticas. Leyendo el discurso de Vivas no se pudo ser más claro pidiendo esa ayuda solidaria tanto por parte de la Unión Europea pero también por parte del Estado español. Allí puso encima de la mesa el catálogo de medidas que se consideran claves para un renacer económico de esta tierra y que se ha convertido en la Biblia auspiciada conjuntamente con el Gobierno de Melilla. Pero también hay que destacar que una vez más el presidente Vivas ha huído del partidismo e hizo una apuesta clara por la institución. Institucional fue en todo el momento Vivas, porque es el destino de una ciudad que juega a no quedarse descolgada del futuro.





