{jathumbnail crop="TR" /}El obispo de la diócesis de Cádiz y Ceuta, Antonio Ceballos Atienza, ordenó ayer sacerdote al ceutí Jesús Heredia Reyes, de 32 años.
Lo hizo en una ceremonia que tuvo lugar por la tarde en la Catedral. Precisamente en la víspera de San José se eligió realizar esta ordenación. Mañana, Heredia presidirá su primera eucaristía a las ocho de la tarde en la Iglesia de África, la que le vio crecer.
En la misma celebración religiosa también fue ordenado diácono el colombiano Rober Mauricio Ávila Ávila, de 38 años, que lleva formándose siete años en España, los últimos en la Iglesia de África donde presta asistencia pastoral. A la celebración acudieron cientos de personas que ocuparon todos los bancos disponibles de la nave central del templo, y también acudió una representación de la Ciudad Autónoma encabezada por el presidente Juan Jesús Vivas, a quien acompañaba la consejera de Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu, y más tarde también llegó la consejera de Medio Ambiente, Yolanda Bel.
Durante la homilía, justo antes de las ordenaciones, el obispo de Cádiz y Ceuta se dirigió a Heredia y a Ávila para mostrar su alegría por el paso que dan, y para darles consejos en cuanto a su futura labor. “Vive con fe y con alma tu vida de ministerio”, le dijo a Heredia. A Ávila le dijo que el diácono es “el hombre del servicio a los pobres, a quienes tiene que tratar como su señor al que servir”. Aunque la diócesis de Ceballos es de las que mejor se manejan en cuanto a vocaciones sacerdotales, pidió a “los padres” que “no se asusten si algún día su hijo les dice al oído que quieren ser sacerdotes”. A ambos les transmitió la bienvenida en nombre de toda la comunidad sacerdotal al ministerio.






