La barriada de Patio Castillo fue el escenario ayer de una reyerta entre dos vecinos que terminó implicando a las familias de ambos, y que se saldó con varios heridos: el más grave, una persona que había sido impactado en su cara y a quien le sangraba la boca. Fue atendido por los servicios del 061, pero no necesitó traslado alguno al hospital. Según un testigo que se encontraba en las cercanías en el momento del comienzo de la trifulca, esta comenzó hacia las diez menos cuarto de la noche.
Según otros testigos vecinos de la barriada, uno de ellos había construido en su vivienda un garaje y había instalado una señal de vado, presuntamente ilegal. Al parecer, el otro implicado en la reyerta había aparcado delante de ese vado con su vehículo. Según estos testigos, el herido de mayor gravedad, el que sangraba por la boca, era el que había puesto el garaje.
La trifulca se amplificó enseguida y, tal y como relataron testigos presenciales, participaron al menos una veintena de personas pertenecientes a las dos familias, que son vecinas de Patio Castillo. La Policía Nacional se presentó pronto en el lugar de los hechos con un amplio despliegue que evitó la continuación de la pelea. Las discusiones y los gritos seguían, y por ello varios efectivos del Cuerpo Nacional de Policía se vieron obligados a permanecer en la zona de manera preventiva mientras la presión se iba relajando. En el momento en el que se personaron las fuerzas del orden, la mayor parte de los que habían participado huyeron. Muchos de quienes presencibaban la escena eran menores, y los principales implicados en la trifulca continuaron en el lugar de los hechos.







