Aunque haya quienes intentan alzar la voz para defender que el Gobierno autonómico no practica el diálogo con los ciudadanos, en la jornada de ayer se volvió a dar un ejemplo en este sentido. Al igual que los diferentes Planes de barriadas se han construído en una gran parte con los contactos directos desde el ejecutivo con las diferentes asociaciones de vecinos, que en muchas ocasiones, han sido quienes han señalado cuales eran las reformas necesarias en cada zona de influencia, porque, en definitiva, como moradores del lugar son quienes mejor conocen las necesidades, en el tema de los aparcamientos ha pasado otro tanto de lo mismo. Ante una serie de sugerencias que las asociaciones de vecinos de las barriadas donde se han construido los aparcamientos le han realizado al equipo de gobierno, no ha existido ningún problema en suspender el pliego de condiciones que ya se había publicado con la intención de atender sus demandas.





