Aseguran que la crisis está cerrando negocios y que muchas ayudas “son mentira”
La crisis les preocupa y cada vez más. Así lo reflejaron las mujeres empresarias de la ciudad durante el desayuno de trabajo y puesta en común que la asociación que las engloba ha organizado. “Creemos que las medidas del gobierno no son adecuadas e incluso me atrevería a calificarlas, personalmente como inadecuadas”, explicó la coordinadora de la cita, Sony Lalwani. “La crisis está aquí, no hay forma de salir y han cerrado varios negocios”, ha explicado mientras sus compañeras enumeraban las medidas que podrían contribuir a dinamizar sus negocios. “Se da mucha publicidad de que se ayuda a la mujer empresaria pero no es cierto sin ir más lejos los préstamos Ico son una mentira”, argumentan. Además, desde la Asociación de Mujeres Empresarias, Profesionales y Gerentes de Ceuta han solicitado tener más presencia en las instituciones y reivindicado el papel de la mujer en los consejos de administración de las empresas que sigue siendo inferior al de los hombres. Hubo tiempo además de recordar que la conciliación sigue siendo una utopía en muchos trabajos y la discriminación salarial entre hombres y mujeres una realidad “más común de lo que se cree”. Lalwni ha recordado otro tipo de citas que han llevado a cabo para tratar en profundidad diversas temáticas. En esta ocasión ha sido la nueva reforma laboral la protagonista de la reunión. Una ponencia a cargo del abogado Jorge Sevilla Ortega resolvió todas las dudas de las asistentes al desayuno. Sevilla explicó que en un principio la reforma “no tiene el alcance esperado por unos y temido por otros ya que se limita a hacer una pequeña incursión en aspectos concretos que ha reformado. El empresario esperaba otra cosa pero el tiempo de crisis está ahí y la realidad es que la reforma perjudica a todo el mundo, tanto a empresarios como a empleados”.
Mantener el empleo
El ponente ha explicado que la reforma de la ley no se ha creado para fomentar el empleo en sí, sino para tiempo de crisis, solventarla y “ver si en algunas empresas se pueden mantener los empleos sin perder la totalidad pero por ejemplo para los contratos como el de obra que tenía duración ilimitada se ha fijado un plazo de tres años con posible renovación de otro año más”. Respecto a las voces críticas que acusaban a la reforma de destruir empleos más que de potenciar su creación, el abogado explicó que “tampoco es eso pero no es una reforma para crear empleo en sí, eso se está demostrando con las cifras que pueden analizarse cada mes de parados. No es tampoco un paraguas para la crisis ni una fórmula mágica para solventarla”.






