El acusado se negó a devolver el colchón que les dan en los calabozos y dio un puñetazo al agente que se lo pidió.
La magistrada del juzgado de lo Penal número uno dictó ayer sentencia firme condenatoria contra un hombre acusado de cometer un delito de atentado (artículos 550 y 551 del Código Penal) y una falta de lesiones (artículo 617.1 del Código Penal). La pena que se le impuso consistió en un año de privación de libertad, por el delito, y una multa de 60 euros (un mes de multa a razón de 2 euros la cuota diaria) por la falta. El acusado se conformó con la pena que le ofrecía la representante del Ministerio Fiscal, reconociendo así la comisión del hecho delictivo.
Los hechos que se le imputaron tuvieron lugar el día 9 de enero de este mismo año en los calabozos de la comisaría de la Policía Nacional sobre las 10.30 horas. Según la acusación, los agentes comenzaron a requerir a los detenidos las colchonetas que les facilitan por las noches para que puedan dormir. El acusado se negó a devolverla y, lejos de hablar con calma con los agentes, comenzó a propinar insultos y amenazas contra los policías. Finalmente, el condenado terminó golpeando en la cara a uno de los agentes, rompiéndole las gafas. Por todo ello el hombre deberá pagar más de 600 euros al policía.






