Será la XVI edición y ahora el jurado debe valorar los méritos de cada una
El plazo ya se ha cerrado y tal y como esperaban las personas que organizan el galardón, no ha sido hasta última hora cuando se ha animado a participar más la gente. Un total de doce candidaturas optarán al premio María de Eza en su XVI edición y ahora será el jurado el encargado de valorar los méritos alegados en los curriculums que se han presentado de las doce mujeres en cuestión. Hasta el próximo ocho de marzo no se sabrá quién será la nueva mujer que represente la lucha de las ceutíes por tener un papel relevante en la sociedad, aportando su potencial creativo y transformador. El Centro Asesor de la Mujer de Ceuta se planteó un proyecto novedoso hace ya 16 años que diera respuesta a una inquietud largamente meditada para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. Así surgió el Premio a la Mujer Ceutí del Año, con la intención de distinguir, reforzar e incentivar la labor desarrollada por las mujeres ceutíes en el área educativa, sanitaria, cultural, social, deportiva, empresarial, artística, de investigación... y todo ello, bajo el lema ‘Porque ninguna labor importante quede en silencio’.
Se hizo necesario elegir un nombre para el Premio y éste fue el de Doña María de Eza, primera Gobernadora en la Plaza de Ceuta en el siglo XVI, entre las fechas de febrero de 1548 y julio de 1549, por tanto, mujer singular en aquella época y pionera en los avances de ésta. Doña María de Eza, nació a comienzos del siglo XVI. Era hija de Don Fernando de Miranda y de Doña Catalina de Eza o de Azevedo. Fue heredera de los bienes paternos por la muerte de su hermano, casándose con Don Alfonso de Noroña, que en 1538 fue nombrado para el Gobierno de la Plaza de Ceuta, como III Marqués de Villa Real. En 1548 sale de Ceuta Don Alfonso para detentar el Virreinato de la India, dejando a su esposa como Capitana y Gobernadora de la ciudad.
El hecho es insólito en el contexto histórico del S. XVI y hay que reseñar que durante su mandato realizó las tareas inherentes al cargo de Gobernadora de Ceuta, supervisando igualmente las relaciones con el Reino de Marruecos. Se sabe que fue una persona singular, pues no se conoce otro caso de una mujer que estuviera al mando de una ciudad portuguesa.






