En menos de 24 horas, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ha vuelto a dar muestras de la responsabilidad con la que gobierna desde hace diez años. Su preocupación desde que conoció las declaraciones de Carolina Pérez en el Congreso era que no se quebrara ni un ápice la convivencia entre los ceutíes. En más de una ocasión ha manifestado que en la profundización de esa convivencia a todos los niveles nos va el futuro de nuestra ciudad. Y como suele asumir perfectamente lo que dice hasta las últimas consecuencias sabía que la situación pasaba por la dimisión de Pérez y además nadie a estas alturas puede poner en duda el esfuerzo que se hace en materia de servicios sociales. Además, el nombramiento de Rabea se encuadra en esa normalidad, porque no es un as que ha usado Vivas, sino la utilización de un grupo parlamentario que cuenta con un número importante de ceutíes musulmanes. Ya nadie, ningún partido político, tiene la representación de ese colectivo. Vivas ha dado muestra de responsabilidad y de dejar bien claro que ni su Gobierno piensa lo que manifestó Pérez en sus erráticas manifestaciones, y que también están muy lejos de esos pensamientos con su manera de actuar diaria.





