Un año después de que el Comité de Tortura de Naciones Unidas admitiera a trámite una denuncia por la muerte del inmigrante senegalés Lauding Sonko, que falleció cuando intentaba entrar a nado en Ceuta junto a otros tres subsaharianos en septiembre de 2007, no se ha girado respuesta alguna. Tras el archivo de la causa en la Audiencia Provincial, los abogados de la familia de Sonko reclamaron que se investigara si había existido una negligencia por parte del Gobierno español, al ser quien, a través de las delegaciones de Gobierno, ordena a las fuerzas de seguridad la forma de actuar con los inmigrantes.
La hermana de Sonko, Fatou, que reside en Almería, promovió esta denuncia en la que se presume una mala actuación del Gobierno.
Hasta el momento los abogados no han sido informados de trámite alguno. La demanda, dirigida contra el Reino de España, se hace constar como dato relevante que antes de morir Sonko estuvo en una patrullera del Servicio Marítimo de la Guardia Civil por lo que se busca la responsabilidad del Gobierno español.
El cadáver de Sonko fue enterrado en el cementerio de Santa Catalina. Falleció en el puesto de Benzú después de que los sanitarios del 061 intentaran salvarle la vida después de que agentes de la Benemérita se arrojaran al agua al comprobar que tenía serias dificultades para alcanzar la orilla marroquí, a donde fue expulsado.