Tiene razón el presidente de la Ciudad Autónoma cuando señala que Ceuta es una ciudad “muy vulnerable” a la pandemia del coronavirus. Y lo argumentó con unos datos muy fiables: por un lado, nuestra extrapeninsularidad y, luego, que tenemos unas medias nacionales por debajo en cuanto número de médicos, personal sanitarios o camas en la UVI. Por eso indicaba que los ceutíes deberíamos ser conscientes de que todas las recomendaciones realizadas por las autoridades sanitarias dentro del decreto aprobado por el estado de alarma aquí debían ser llevada con mucha mayor reparable que en otros puntos del territorio nacional. Indicó que luego no valdrían las lamentaciones. Y es que resulta verdad que nuestras circunstancias son muy excepcionales aunque hasta ahora no hayamos sido golpeados por el virus como en otros puntos de nuestro país. En esa intervención que tuvo también ante el presidente del Gobierno y el resto de presidentes autonómicos también vino a decir que la crisis económica que ya está en marcha y que se pronunciará después de finalizar la lucha contra la pandemia será todavía peor en Ceuta porque a esta crisis le unimos la que ya venimos padeciendo desde el mes de septiembre, una vez que Marruecos decidió poner problemas a las relaciones comerciales con Ceuta. Por esta razón utilizó el altavoz que suponía esta Conferencia de Presidentes para añadir que hace falta una acción decidida por parte del Gobierno de la Nación.






