Es legítimo tener miedo a lo desconocido, en ese saco está el coronavirus. Las restricciones impuestas, los cambios aplicados, las normas establecidas apuntan a que estamos ante un problema serio en el que todos debemos ser responsables. Hay que asumir este nuevo escenario en el que toca movernos con la responsabilidad de actuar alejados de la histeria y de la psicosis. Por eso no es de recibo que se están produciendo compras compulsivas, que falten mascarillas y geles en todas las farmacias, que incluso no haya productos básicos en los supermercados. No es lógico la demostración de irresponsabilidad que se está teniendo en lo que es una clara manifestación de falta de solidaridad reflejada en compras compulsivas e innecesarias. El Ministerio de Sanidad ha ofrecido toda la información necesaria, están difundiendo mensajes orientados a la prevención para evitar la expansión del virus a todos los niveles. Esto no debe ser confundido con una psicosis, con una sensación de miedo que está llevando a episodios de histeria y de alimentación de bulos que están propagándose a través de redes sociales y mensajes de whatsapp. Los canales oficiales son los únicos garantistas de una verdad, todo lo demás no hace sino convertir este escenario en un caos que no puede tener más que consecuencias nefastas incluso para la propia sociedad. Seamos responsables, asumamos lo que se está produciendo de una manera acorde a lo que se espera de nosotros como sociedad.






