Los barracones del Sardinero vuelven a estar ocupados. En una de sus paredes y a pesar de estar la zona completamente cerrada, los inmigrantes han practicado un boquete para poder entrar en las naves. Para esto lo tienen complicado, ya que deben saltar una tapia, pero lo hacen. Los vecinos de la zona lo han visto, y también han presenciado el ir y venir de aquellos sin papeles que vuelven a ver en esta infraestructura un lugar de refugio y de ocultamiento de algunos objetos robados. La presencia de los sin papeles no es como la de antaño, pero sí que la presión vuelve a tener de protagonista los viejos barracones del Sardinero. En la imagen publicada tienen la prueba del único acceso, de momento.






