El pasado partido de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey entre la Asociación Deportiva Ceuta y el Fútbol Club Barcelona, ha dejado cierta resaca en el colectivo arbitral en nuestra ciudad.
Los colegiados están “molestos” por la forma que han sido tratados en todo el tema relacionado con la venta de entradas, especialmente por sus precios, pero parece ser que el más indignado de todos es su presidente, Antonio Soto Mariscal.
Según relata, se le negó el acceso al Campo Municipal ‘Alfonso Murube’, lo que ha motivado que haya trasladado una queja formal al Comité Técnico de Árbitros, así como a la Real Federación Española de Fútbol y también a la Federación de Fútbol de Ceuta.
En la puerta nº 1 del campo, Soto se disponía a entrar cuando se le impidió entrar, a pesar de que, como presidente del Comité de Árbitros, tiene derecho a presenciar cualquier partido de competición federada, y no sólo eso, sino también la ubicación.
Explicaba en declaraciones a ‘El Faro’ que “el club y sus dirigentes no están por encima de ningún reglamento”.
Añadía que “no se trata de que nadie nos haga, en mi caso, ningún favor dejándome entrar al campo a presenciar un partido, por muy importante que sea”.
Sacaba a relucir el Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol, y recordaba que “en su Título III, de los partidos, y en su Capítulo I, derecho de acceso y acreditaciones, tanto en el punto 1 y 3 del árticulo 222 indica claramente que los Presidentes de Comités Territoriales tienen el acceso libre, y además de su ubicación en el campo”.
Lo más curioso es que Soto se lo veía venir, y añadía que “yo sabía que esta situación llegaría, y para ello me puse en contacto con la AD Ceuta, vía fax y correo electrónico, copias que guardo para poder demostrar lo que digo y acompañarlas a mi queja formal, y el club no se molestó en contestar. Quería saber cuál era la puerta de entrada con mi credencial de la RFEF o dónde debía recoger el pase de acceso”.
Relataba los hechos explicando que “me presenté y el portero me negó el acceso, y tras solicitarle que alguien del club se acercara, lo hace una persona que demuestra un profundo y asboluto desconocimiento de lo que yo estaba diciendo y mostrando, y me reitera que sin entrada no entro”.
Opinaba que “no es cuestión de tener a personas con traje en las puertas, ya que es más importante que sepan resolver situaciones de este tipo, y sobre todo que no muestren tanta ignorancia”.
Soto se marchó “muy molesto e indignado”, ya que apuntaba “no es cuestión de protocolo, es hacer las cosas bien”.
Volvía a insistir en que “no es tener derecho al pataleo, pero nadie puede, de manera caprichosa, ignorar asuntos que están recogidos en los reglamentos. Yo no puedo pagar una entrada que, para mí, es muy cara, y además tengo derecho, repito, derecho al acceso al ‘Alfonso Murube’”.
Es por eso que anunciaba que “ahora, junto con toda mi Junta Directiva, va a devolver el carnet, que al fin y al cabo no sirve para nada y que en su día nos entregó la AD Ceuta”.
Antonio Soto no quiso hacer más declaraciones para “no tener más problemas con nadie”, sólo reivindicar sus derechos que reza el Reglamento de la RFEF.






