La Confederación de Empresarios no ha podido ser más clara. En su último informe apunta a la existencia de un “desastre económico” que repercutirá directamente en Ceuta y en Marruecos. Los síntomas de esa agonía los estamos viendo: despidos, empresas que no saben qué futuro les espera en 2020... Eso aquí. En el norte de Marruecos, nuestros inmediatos vecinos, la situación es igual de pésima. Los empresarios piden medidas urgentes. No se cansan de hacerlo porque en ello les va la vida, la de ellos y la de todos. Pero los que nos mandan siguen sin darse cuenta. Los que nos mandan aquí y en Madrid.
El otro día un señor me decía si no me cansaba de escribir siempre de la frontera, si no me derrumbaba. Y sí, le confesé que esto es como pegarse contra un muro, pero al menos seguiré dejando por escrito el increíble rostro/cara dura que tienen los que están obligados a buscar soluciones. Yo me metí a periodista, estudié para ello, me formé y llevó 21 años aporreando en este lado del Estrecho el teclado para ‘parir’ noticias, reportajes, entrevistas u opiniones. Ellos, los que nos mandan, decidieron meterse a políticos para gestionar adecuadamente, dentro de sus competencias, las políticas existentes que generen un bienestar.
Yo sigo aporreando el teclado, pegándome contra un muro. La CECE continúa alertando de la que se nos viene encima, reclamando soluciones. Y ellos: Ciudad y Delegación del Gobierno no están a la altura de las circunstancias, no están comportándose como deben, no están siendo resolutivos para cortar una sangría que generará una crisis sin igual en nuestra ciudad.
Ellos, Juan Vivas y Salvadora Mateos, alcalde y delegada del Gobierno de esta tierra están obligados a comparecer de inmediato, a ofrecer una rueda de prensa juntos y contarnos qué van a hacer para terminar con esto. No nos pueden desear felices fiestas con un mensaje que ni ellos mismos escriben y esperar a que llegue el 2020 como si fuera normal lo que estamos viviendo: bloqueos, colapsos, una frontera con cierres continuados, una imagen pésima para el turismo -ni José Mercé se atreve a cantar ya el ‘Ceuta es así’-. Y esto no es normal. No pueden permanecer ni un minuto más sin plasmar una hoja de ruta, sin colaborar estrechamente y presionar a Madrid para que desatasque este conflicto. Estamos ante una crisis diplomática a pie de frontera y todavía ni nos estamos enterando de lo que pueda pasar.






