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El sindicato dice que esta situación está "generando un sufrimiento innecesario en la población reclusa"
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Denuncia que los trabajadores del centro "tampoco se escapan del látigo de la política de la dirección" y habla de "persecución sindical"
La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) ha enviado una nota de prensa para anunciar que no asistirá a la celebración del Día de la Merced que tendrá lugar en el Centro Penitenciario de Ceuta. Con esta ausencia a la que "debería ser la fiesta de todos los trabajadores penitenciarios", el sindicato mayoritario de la prisión ceutí quiere mostrar su "total desaprobación a la política seguida por la dirección más impopular que hayamos tenido en lo que va de siglo".
En el escrito, la APFP enumera los motivos por los que no asistirá. En primer lugar, y respecto a los internos, dice que la dirección del Centro Penitenciario "gestiona un trato deshumanizado a sus administrados". "Durante el verano, se impide a los internos que puedan contar en sus celdas con sistemas de refrigeración tan básicos como ventiladores, aun cuando se trata de celdas con escasa ventilación y puertas de metal que retienen el calor. Por otro lado, se impide la correcta aireación de las zonas más sensibles a las subidas de temperaturas, como es la cocina, donde se obliga al funcionario a mantener la puerta cerrada, obligando a internos y cocinero a trabajar sin ventilación, con fuego y con temperaturas muy elevadas. Por el contrario, con la llegada del invierno, en el Centro Penitenciario de Ceuta se prohíbe la entrada de mantas y edredones. A los internos sólo se les deja una finísima manta proporcionada por el centro para soportar horas de invierno, lo que resulta manifiestamente insuficiente para combatir el frío. Tampoco se permite meter sábanas, ni toallas, cuando ingresan en el Centro se les da un insuficiente lote higiénico en el mejor de los casos, y en muchas ocasiones no hay ni una simple almohada donde reposar la cabeza durante las horas de descanso", añade.
Este sindicato afirma que "pese a las llamadas a la cordura realizadas por parte de este y otros sindicatos sobre la peculiar forma de tratar a los internos en estas cuestiones, la dirección del centro hace caso omiso, generando un sufrimiento innecesario en la población reclusa que se trata de justificar en razones de seguridad cuando, en realidad, es una cuestión de mero abuso gratuito".
La APFP también se queja del trato que, dice, reciben los trabajadores, quienes, asegura, "tampoco se escapan del látigo de la política de la dirección".
"En la actualidad el Centro Penitenciario de Ceuta cuenta con numerosas demandas judiciales promovidas por los propios funcionarios del Centro, circunstancia que no se ha producido con las direcciones precedentes. Descuentos en nóminas totalmente inquisitivos y al margen del más mínimo reglaje ni procedimiento administrativo, impedimentos para conciliar la vida familiar y laboral, continuos obstáculos para el disfrute de permisos, vacaciones o asuntos propios, una implacable persecución sindical contra los representantes de los trabajadores más críticos, acoso a determinados funcionarios, apertura de expedientes disciplinarios infundados y hasta denuncias ante la Inspección Penitenciaria por parte de este sindicato por el comportamiento mantenido por el máximo responsable de la prisión, cuya arbitrariedad y abuso de poder hace que el descontento generalizado y la desmoralización de la plantilla sea la tónica habitual", indica en el comunicado.
Esta organización sindical manifiesta que "no es un secreto que el director del Centro Penitenciario no cuenta con el apoyo de su plantilla". Plantilla que, dice, "posee una media de antigüedad superior a los 20 años experiencia, que ejerce sus funciones con impecable profesionalidad y que tiene que trabajar en pésimas y obsoletas condiciones, en continuo enfrentamiento con la dirección del centro ante el desprecio que dicha dirección muestra hacia la legalidad y la profesionalidad de sus trabajadores. Una veterana y profesional plantilla de trabajadores sometida a constantes amenazas pueriles de aperturas de expediente, expolios en nómina o supresión de cambios y de días de descanso en cuanto se le insinúa que la legalidad marca una pauta distinta de la que se está aplicando. El desprecio, el cuestionamiento continuo, la fiscalización de nuestra labor, la política de la amenaza y del miedo, así es como este Equipo Directivo paga la profesionalidad de una plantilla que trabaja sin medios".
En el extenso comunicado, la APFP también censura los gastos en la celebración de festividades como La Merced. "Mientras estas restricciones arbitrarias y sin fundamento son aplicadas sobre la población reclusa y los trabajadores del centro, se derrocha gran parte del dinero público en fiestas como la de la Merced, en cambiar suelos y paredes que no requieren sustitución, en escalones de mármol, en aparcamientos que no requieren reparación ni mantenimiento y demás obras innecesarias en un centro que está a punto de cerrarse por la apertura de otro nuevo que le sustituirá. En plena época de crisis se gasta una ingente cantidad de dinero en gastos totalmente innecesarios que jamás se amortizarán mientras no hay dinero para almohadas y otras comodidades para los internos, los funcionarios se sientan en sillas viejas y rotas, trabajan con ordenadores decimonónicos que se bloquean continuamente… Durante décadas el Centro ha necesitado de numerosas reformas estructurales sin que se acometiera ninguna. Ahora, con el cierre definitivo, a muy pocos meses de la demolición, el centro penitenciario gasta cuantiosas cantidades del dinero de los contribuyentes en acometer, al filo de la clausura, las reformas que debieron hacerse décadas atrás", manifiesta.
En esta línea, critica que "hay dinero para reformas de un edificio a punto de clausurarse, hay dinero para festejos, para mantener un complejo nuevo construido hace años y sin uso alguno y no lo hay para unas sencillas almohadas, unos cubiertos decentes, unos simples ventiladores, unas mesas, unas sillas, unos ordenadores con un mínimo de capacidad, etc.".
"Este despilfarro arbitrario, a costa de los bolsillos del resto de los ciudadanos y con efectos directos en las condiciones de vida de los internos, no parece el marco idóneo para festejo alguno", añade.
Este sindicato se une a la "desaprobación de la gestión realizada por el actual titular de la dirección del centro seguida por otros sindicatos, buscando con ello que se reabra el diálogo y que finalicen los abusos descritos, tanto hacia los reclusos, como hacia los trabajadores y el presupuesto".
Antes de finalizar el comunicado, la APFP subraya y aplaude "el tremendo esfuerzo que está suponiendo para los funcionarios trabajar en tan adversas circunstancias. Los grandes olvidados de esta fiesta y auténticos merecedores de reconocimiento por su profesionalidad".
"Aunque no asistamos por lo descrito, deseamos un feliz Día de la Merced para todos los trabajadores del Centro, damos la enhorabuena a los compañeros homenajeados este año, invitamos a los demás sindicatos para trabajar juntos en las mejoras de nuestras pésimas condiciones laborales y solicitamos una vez más al Equipo Directivo del Centro que cambie su errática política de personal, que no degrade más el pésimo ambiente de trabajo ni las condiciones de vida de los internos, que respete la olvidada legalidad y que confíe más en sus trabajadores, que llevan muchos años demostrando que son capaces de cumplir con sus funciones a pesar de las pésimas condiciones en las que las realizan", concluye.






