Un estudio reciente revela que los alumnos que usan un idioma materno diferente al utilizado en los centros educativos tienen mayores problemas para el aprendizaje.
Uno de los mayores problemas de la educación en general, particularmente en Ceuta, es el índice de fracaso escolar que se registra anualmente entre los alumnos de Secundaria. Un estudio realizado recientemente con la financiación de La Caixa ha situado el uso de lenguas distintas a la materna en los centros educativos como uno de los factores que influyen en las dificultades de aprendizaje, aunque no en el riesgo de abandono. El trabajo habla de diferentes factores aunque sitúa el origen social y la étnia como elementos influyentes en el proceso de “desenganche” del sistema educativo. En este sentido, en la ciudad existe un importante número de alumnos (más de 50%) que reciben clases en castellano mientras que su lengua materna es otra diferente. Esta circunstancia estaría influyendo en el rendimiento de los niños y de esto es muy consciente la Dirección Provincial del Ministerio de Educación (ME), que tiene en marcha unos programas de apoyo especial para los alumnos con más problemas a estos niveles.
Según el informe, el abandono escolar es la culminación de una trayectoria de resistencia a la participación en el sistema educativo y el éxito y el fracaso en él están ligados a las características personas y sociales de los estudiantes. De esta forma el trabajo de investigación asegura que a igualdad de notas y resultados las decisiones de abandonar son más frecuentes entre los chicos con unos orígenes sociales concretos y que no hay un único factor que sea determinante, sino varios. Entre éstos estaría el hablar una lengua materna diferente a la que se utiliza en los centros educativos, aunque el atributo con más peso seguiría siendo el origen social. Como datos significativos, el estudio refleja que “la probabilidad de acceso a la educación superior es seis veces mayor para los hijos de las clases medias que para los de las clases trabajadoras”. Asimismo el informe se remite a los resultados de PISA para afirmar que “alrededor del 50% de las diferencias en el rendimiento escolar pueden atribuirse a causas relacionadas directamente con el origen social”. Igualmente entre las conclusiones de la investigación destaca que “cuanto mayor es el nivel educativo de los padres, menor es el nivel de fracaso de los hijos”.
En cuanto al problema lingüístico, el estudio refleja que se puede estar dando “una forma específica de extrañamiento cultural producida por la lengua”. Sin embargo también apunta que “este efecto no tiene por qué ser duradero, y el proceso de aprendizaje de la lengua en la que se escolariza a un alumno sería “sorprendentemente rápido”. Por último, el estudio explica que los efectos de los problemas lingüísticos y culturales, así como los que surgen de la convivencia, “deberían desaparecer entre los inmigrantes de segunda generación”. Se basan en que sus tasas de riesgo de abandono son similares a las de los alumnos españoles pertenecientes a las clases trabajadoras. Así, los alumnos que hablan en casa una lengua diferente de la de escolarización tienen más dificultades a la hora de completar y aprovechar los aprendizajes, “pero estas diferencias no se plasman en riesgos de abandono medidos como desilusión o repeticiones”.
Aquilino Melgar, director provincial del ME, aseguró que “nosotros aplicamos apoyos especiales que se van a ir incrementando”. En este sentido, el responsable aseguró que “la escolarización temprana va a hacer disminuir esta problemática y esperamos que en los próximos años el asunto de la lengua materna no suponga un problema”.






