Los técnicos de Procesa “ya han empezado”, según fuentes de la Ciudad Autónoma, a elaborar los pliegos que deberán ordenar la licitación, todavía no convocada a estas alturas del año, del servicio de transporte público de pasajeros en autobuses urbanos, una concesión que hasta ahora ha prestado la empresa ‘Hadu-Almadraba’ y que caducará a la vuelta del verano.
La Administración, que maneja plazos mucho más largos para sacar a concurso, tramitar y encomendar servicios de muchísima menor complejidad, tendrá con toda seguridad, según estas mismas fuentes, que prorrogar la concesión que expira por un plazo todavía no determinado.
En el caso del servicio de recogida de limpieza pública viaria y recogida de basuras, el más gravoso de cuantos tiene la Administración local, la concesión anterior se prorrogó durante un año para completar la licitación que empezó a prestar su actuar concesionaria en 2013.
El Ejecutivo local empezó a trabajar hace meses con Procesa en el diseño de las condiciones que deberían marcar el nuevo concurso, con el que se pretende dar “un salto cualitativo” en el servicio que se ofrece a la ciudadanía.
Entre las variables que prescribió el Ejecutivo local a la empresa pública para la confección de los pliegos se incluyó que los vehículos pasen a estar climatizados y que incorporen instrumentos de localización GPS para que en las paradas se pueda facilitar información en tiempo real a los pasajeros sobre ubicación y esperas previsibles. También se prevé exigir a la prestataria del servicio una aplicación para poder hacer a través del móvil el seguimiento de la ubicación de los autobuses.
Según explicó a ‘El Faro’ el anterior consejero responsable, Jacob Hachuel, de una competencia que ahora ha quedado en manos de Javier Guerrero como titular de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, cada uno de los epígrafes tendrá que ser sometido a la consideración de ‘obligatorio’ o ‘mejora de condiciones’, algo que se habrá que precisar antes de la aprobación de los Pliegos. El anterior Gobierno planteó pedir conexión a Internet inalámbrica (wifi) a bordo, aunque debido a lo corto de los recorridos previsiblemente no se impondrá como requisito.
El nuevo precio del billete estaría ligado a posibles nuevas rutas que se impongan en la licitación.
Estos son los únicos que debieran ser eléctricos o al menos híbridos.A ver si pensamos
Menos tonterías de GPS que no interesan a nadie y más exigir unos vehículos que cumplan con las normativas de medioambiente, que quitando dos o tres, da vergüenza ver la flota de vehículos que tiene esta empresa. Ir detrás con una moto o bicicleta es como estar detrás de una locomotora de vapor. Pero claro, como no hay, ni va a haber competencia, pues así seguiremos tragando humo.