La Asociación de Síndrome de Down de Ceuta, dentro de su programa ‘respiro familiar’, pasó toda la mañana de ayer en las instalaciones del Parque Marítimo del Mediterráneo. Esta actividad es una iniciativa que realizan una vez a la semana para así cambiar la rutina del programa de verano, este también consta de otras actividades para el resto de la semana como talleres de manualidades o de dibujo y pintura.
A las 10:00 llegaban al Parque un buen número de niños pertenecientes a la Asociación acompañados por madres, padres y abuelos, tres monitoras y un monitor de hidroterapia, la presencia de este último debido a que la realización de estas actividades son utilizadas como elemento terapéutico de estimulación para la hipotonía muscular y una laxitud ligamentosa, peculiaridades que las personas con Síndrome de Down presentan. Los niños congregados eran de todas las edades, comprendiendo desde pequeños de 8 años hasta jóvenes y adultos mayores de 16, de ahí que se haya dado la presencia de familiares en la excursión.
El miércoles 21 la Asociación volverá a visitar las piscinas de el Parque, pero esta vez sólo con los chavales jóvenes y adultos, mayores de 16 años, acompañados únicamente por los monitores, ya que los de esta edad tienen más nivel de autonomía.
Los chavales disfrutaron, acompañados por un tiempo excelente, de una mañana de diversión y baño en las piscinas y diferentes instalaciones del Parque Marítimo hasta las 13:30.
Según comentaba a ‘El Faro’ Marina, responsable durante la visita, “los niños disfrutan muchísimo con estas actividades, llegando a el final del día prácticamente agotados”.
La hidroterapia como tratamiento terapéutico
La actividad acuática en los niños con Síndrome de Down puede estimular la coordinación motriz, tonificar músculos, mejorar las capacidades cardiorespiratorias y reducir el contenido graso en su morfología, también ofrece posibilidades reales de aprendizaje motor e integración social, todas estas son características propias del síndrome de Down.
La influencia positiva de la hidroterapia puede deberse a dos razones: el placer que el niño verdaderamente siente por la actividad en si misma y la adaptación progresiva al medio acuático que conduce a un principio de autonomía.
Con la terapia en el agua se propone mejorar la calidad de vida de las personas en situación de discapacidad, pero de igual forma se puede usar con problemas de comportamiento, trastornos de déficit de atención, miedos e inseguridades y otros problemas de aprendizaje escolar. Es una alternativa pedagógica realizada a través del deporte y el juego.






