Los vecinos aseguran padecer humedades, problemas con el correo e incluso que los responsables no les responden.
La asociación de vecinos de Loma Colmenar ha denunciado estar padeciendo un buen número de deficiencias ante las que nadie reacciona desde que les entregaron sus viviendas. Tras poner varias reclamaciones en la Ciudad e incluso en la empresa pública Emvicesa, sólo han recibido el silencio como respuesta y su paciencia se está agotando. Uno de los mayores problemas que se están registrando en el barrio tienen que ver con la correspondencia. Según han explicado los vecinos, la promotora les entregó las viviendas con los buzones mal colocados, lo que ha provocado que desde el principio el servicio de Correos no pueda realizar las correspondientes entregas. A pesar de los esfuerzos de la comunidad, nadie aporta una solución y llevan más de cuatro meses sin recibir ninguna carta. Otros problemas bastante importantes serían de construcción. Por un lado, en un buen número de viviendas los respiraderos se han instalado al revés, lo que está provocando que cuando llueve el agua entre dentro de las casas. Desde un principio denunciaron esta situación, pero les dijeron que había que esperar al verano para cambiarlo. Ahora les dan largas. Por otro lado, los vecinos han denunciado también que los inmuebles no tienen canaletas para la conducción del agua desde los tejados. La inexistencia de estos elementos ya ha hecho aparecer tanto en algunas viviendas como en las fachadas de los bloques manchas de humedad de diferente consideración e incluso marcas de agua.
Otras cosas que las personas que viven en la zona han pedido se resumen en la colocación de un parque infantil que, según ha podido saber ‘El Faro’, se encuentra actualmente en proyecto, papeleras, bancos y decoración para la subida por la carretera del hospital para adornar el barrio. Los vecinos solicitan también que se incremente la presencia policial, que actualmente es prácticamente inexistente, que se coloquen badenes en el interior del barrio para evitar que las motos de gente de otros barrios pasen corriendo como lo hacen ahora mismo y la erradicación de los vehículos que se dedican a tirar escombros en la parte trasera del barrio. La sensación que la asociación de vecinos tiene es que nadie les quiere atender y, según sus propias palabras, “que nos están toreando”.






