Agentes de la Policía Portuaria interceptaron en la madrugada del domingo a cuatro inmigrantes magrebíes que pretendían llegar a nado hasta el buque de Trasmediterránea, con la idea de alcanzar de manera irregular la península. Hacía frío y las condiciones meteorológicas empezaban a complicar la jornada, pero esto no fue obstáculo para que estas cuatro personas se arrojaran al agua.
Los agentes portuarios interceptaron al grupo, tres adultos con edades comprendidas entre los 24 y los 29 años, y un adolescente de 15. Todos fueron entregados a los componentes de la Guardia Civil. Allí, en el puerto, fueron atendidos por unidades de la Cruz Roja, que les dispensaron mantas y ropa seca, quedando el grupo a disposición de la Benemérita.
No son hechos aislados. A diario, sean las condiciones que sean, muchos jóvenes argelinos o marroquíes, buscan cruzar el Estrecho colándose en los barcos. Algunos, los que pueden, se dotan de trajes de neopreno, pero la mayoría prueba con su propia ropa. Los protocolos de emergencia se activan cada vez que se tiene constancia de presencia de nadadores, interviniendo incluso el Servicio Marítimo y los GEAS. Algunos desaparecen en el intento.






