Barcos que no pueden cumplir con los horarios establecidos y difundidos. Falta de información salvo que sea el propio usuario el que la reclame. Colapsos. Servicios escasos... es la tarjeta de presentación de cualquier periodo punta de una Operación Paso del Estrecho que se repite de forma idéntica cada año y para la que supuestamente, dicen, estamos preparados.
Pero no es así. Nos engañan, como siempre. La máquina de hacer dinero empieza a funcionar con la venta masiva de billetes a precios que se disparan y obtienen protección por la intercambiabilidad.
Las protestas y la indignación de los afectados de nada sirve, salvo para terminar siendo objeto de una intervención policial. Todo lo que no debería verse superado o desbordado, lo hace.
La locura llega a su punto álgido en los fines de semana etiquetados como críticos en donde puede suceder de todo y en donde al usuario que ha comprado su billete para una hora concreta y un día marcado no le queda más que fastidiarse. Sin derecho siquiera a pataleo.
Dando las gracias porque, además, pueda embarcar, aunque lo haga horas después sin verse obligado a dormir en una estación portuaria sin los recursos necesarios.
En una OPE todo debe estar previsto hasta el límite de evitar los abusos gratuitos
Con meses de antelación se publicitan las reuniones de los que ‘saben de esto’, en las que se nos asegura que todo va a funcionar a las mil maravillas.
Cada año se repiten, en cambio, las mismas escenas: carreras, niños llorando, familias enteras esperando horas y horas para poder cruzar al otro lado, precios abusivos, enfrentamientos... la condición humana saca a pasear su peor cara expuesta a una situación de tensión que no debería producirse si quienes están obligados a coordinar el operativo dispusieran de todos los medios necesarios, con más rotaciones, con incremento de servicios, con mejoras que eviten que asomen los abusos que dejan a los ciudadanos con sus derechos pisoteados.
Estas situaciones no son normales y no están justificadas con la típica frase de ‘no estaba previsto’. En una Operación Paso del Estrecho todo debe estar previsto, todo hasta la cantidad de rotaciones necesarias para que no haya retrasos de horas que dejan a los pasajeros sin saber a ciencia cierta qué es lo que va a suceder cuando ellos ya han abonado un billete con unas condiciones horarias que tienen que cumplirse.






