En prisión preventiva por un delito contra la salud pública, la mujer K.A. quedó ayer en libertad. Fue interceptada el pasado 30 de julio en el puerto de nuestra ciudad con casi 2,5 kilos de hachís adosados al cuerpo distribuidos en trece tabletas.
La pena solicitada inicialmente por el Ministerio Fiscal le fue rebajada por su colaboración con la justicia y confesión de los hechos. El acuerdo alcanzado entre el abogado defensor y el fiscal determinó una condena de un año y ocho meses de prisión que fue después suspendida, por carecer de antecedentes, a condición de que la procesada no cometa ningún delito en los próximos dos años. Además, también fue condenada al pago de una multa de 3.829 euros y la juez ordenó el comiso y destrucción de la droga así como la incautación del dinero en efectivo que llevaba encima el día del arresto.





