E stamos en estos, nuestros días celebrando un aniversario más de la magnifica obra de Cervantes… ¡Don Quijote!... Al tiempo, nuestros medios mediáticos de comunicación, nos hablan de un tal Rato, que siendo vicepresidente del Gobierno, defraudaba a Hacienda…¡Qué cosas! Por ello… me gustaría plasmar unas reflexiones sobre el mismo. Es decir, sobre la obra de Cervantes. Sin duda la discrepancia es anterior y forjadora de la historia de nuestra civilización, ya que surge con el pensamiento humano, haciéndose perceptible en cada momento de nuestros días. Mas, lo terrible es que la mayoría de los discrepantes, nunca fueron entendidos por sus contemporáneos. Y todo esto acontece aun en nuestros días. Y esto es quizás lo que le paso a Cervantes con su Don Quijote. Obra entrañable, prodigiosa, llena de mensajes y enseñanzas sutiles y paternales. Y yo siempre he considerado más importante releer que leer, ya que un libro genial debe ser leído varias veces analizando sus admirables lecciones. No hacerlo es un grandisimo error, ya que dejamos incompleta la obra sin la relectura. Por ello y a pesar de nuestra actual lamentable organización social y política, Las ideas plasmadas en ese libro titulado El Quijote son universales, que no se agotan jamás en esta nuestra España. Porque constituyen un maravillosos universo de sugerencias, aun no analizadas ni comprendido en todas sus ideas. Y nada falta en ese libro.
Es un mundo de realidad y fantasía el que se nos muestra tozudamente en cada una de sus paginas, porque nos muestra un singular universo filosoficosocial que nos permite ver hasta donde puede elevarse a veces nuestra sociedad. Porque Cervantes a su manera esta describiéndonos a nosotros… ¡al pueblo español! Por ello, es necesario analizar las agudas simplicidades de nuestros numerosos Sanchos Panzas, cuyas indiscreciones llegan a veces al cielo. Como contrapunto, nos muestra un idealista siempre misterioso, siempre indescifrable.
Por ello es Don Quijote quien nos dice:. ¡Caballero soy, y caballero he de morir. Unos van por el ancho campo de la ambición soberbia; otros por el de la adulación servil y bajo; otros por la hipocresía engañosa; y algunos por el de los verdaderos valores humanos…!”. Esto último sin duda se refiere a los hombres que hacen de sus vidas una síntesis ejemplar de la sabiduría humana. Si… ¡De esos que hacen de manera que el medio y el fin se correspondan con los principios! ¿Dónde quedan estos últimos actualmente? ¿Sobre todo…donde estan la mayoría de nuestros políticos actuales?..¿En Don Quijote o en Sancho Panza…? Pero el simbolismo polifacético del Quijote es evidente y de carácter universal que afecta a todos los hombres. Porque… ¡sus enseñanzas redundan en beneficio y defensa de la libertad individual! Que es nuestro don mas preciado. Por ello el Caballero de la Triste figura, viene a liberarnos, aunque esta idea nos haga alzarnos en rebeldía contra la autoridad impuesta de arriba abajo y a la que nos somete el poderoso bipartidismo. ¿Puede quedarnos alguna duda? Después de todo lo leído en el Quijote, y rumiando en nuestras cabezas sus ideas ¡Queda algo más por hacer! Sí… pensar reflexionar y dentro de nada votar a una u otra opción a los Sanchos Panzas o a los Quijotes ¡Nada más! Todavía podemos dar vida al Quijote y a las malicias de truhán que nos muestra su Sancho Panza.
El 24 de mayo, veremos qué hemos decidido los españoles sobre quiénes queremos que nos dirijan. Si Don Quijote o Sancho Panza, o algo que unifique esta idea de la que somos por naturaleza los españoles. Que creo que no es lo que no nos ha mostrado el tal Rato. Y el voto en blanco es votar a los Sanchos Panzas.





