• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
jueves 9 de julio de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

Cohen cierra el círculo

Por Redacción
11/06/2013 - 21:23

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

Observando el panorama actual es imposible pensar e imaginar que de las aulas de Física salga un nuevo Einstein, o que en Filosofía haya una mente que polemice con Kant

 

Algo hay en la facha armoniosa del poeta, en su caminar danzante, en sus palabras elegidas con esmero, en la inmensidad clara y vidriosa de su mirada y su oración que hace pensar que en realidad no se trata de un ser un humano sino de una deidad del Parnaso que revolotea a su libre albedrío mientras sienta cátedra, bebe té y cena queso y naranjas que 'Suzanne' trajo de la China; sí, no es posible que su voz de ultratumba sobreviva y tenga sentido en el cementerio que es este mundo, que su figura delgada como una línea del cosmos no sea el eje en torno al cual giran los sentidos del alma, que habitan sólo ocultos en el más allá.
Cómo negar que en su obra, la más profunda y embriagadora, suave y punzante, estética y ética, romántica y maldita de las últimas décadas del género poesía –pellizco en el corazón– constituye un resquicio que se otorga la propia naturaleza en forma de un viento de flores surcando el cielo en primavera, de río corriendo ladera abajo, de bocanada de tierra húmeda, de grito en mitad del silencio.
De hecho, con Leonard Cohen, natural de Canadá y nacido en 1934, se cumple un jodido y extraño principio fundamental e indemostrable sobre el que construyo una teoría, la hipótesis –más bien certeza dentro de la ilógica de la lógica– de que el mundo concluirá, porque ya nada tendrá sentido, justo cuando muera la última generación de genios que el planeta ha podido alimentar y que ya, podrido por la miseria intelectual del ser humano que en el mismo habita, sólo será capaz de virar hacia una constelación de estiércol donde la ignorancia, las malas artes, la envidia, la violencia y la dictadura del vil metal camparán a sus anchas dentro de los escombros de la civilización.
¿Qué o quiénes irán a recibir los Premios Príncipe de Asturias del año 2042 o el Nobel de 2030? ¿Los alumnos–borregos de la ESO o de Grecia? ¿Los violentos de medio mundo? ¿Los envidiosos del otro medio? ¿Los narcos? ¿Los mediocres? ¿Los enfermos de dictaduras, nacionalismos y de odios? En literatura, al igual que sucede en la mayoría de campos, el mejor escritor de nuestro tiempo –Vargas Llosa, aparte– es el peor de los clásicos: nadie hay que pueda aguantarle un pulso a Faulkner, Flaubert, Dostoyevski o Goethe sin que salga de la lucha con una cornada pues, en realidad, los Roth, Grass u Oe, por extraordinarios que sean (que lo son y mucho), son autoridades de las letras que erigieron su magisterio desde los pilares intelectuales y teóricos que dejaron como legado los maestros para posteriormente añadir sus talentos, historias, críticas y estilos en un ejercicio más propio de la suma que de la creación.
Pero observando el panorama actual es imposible pensar, y ni siquiera imaginar, que de las aulas de Física salga un nuevo Einstein; o que en la facultad de Filosofía, haya una mente que polemice con el credo 'kantiano'; o que, incluso de las tascas, salgan tipos tan ingeniosos y brillantes como Sánchez Polack, pues la ruleta de las ciencias y de las letras contienen un motor que se gripó hace ya tiempo y que no encuentra mecánicos a la altura de la empresa en cuestión.
El príncipe Cohen, ese señor que camina con pies de ángel, que aguanta el sombrero con dedos de artesano y que se dirige hacia la inmortalidad no supone, en realidad, en este mundo, más que la metáfora de toda la verticalidad de una elegancia que agonizará cuando el genio –los genios– fallezca –fallezcan–. Si es que no lo hizo o hicieron ya y lo que respiramos hoy sea sólo el aire estancado dentro de un círculo cerrado en la imperfección y el despropósito.

Related Posts

portada-lavado-cara-parque-perros-noticia-mas-esperada-usuarios

Lavado de cara del parque de perros, la noticia más esperada por los usuarios

hace 2 horas

La Guardia Civil recupera el cuerpo de un joven tras precipitarse en la zona del Desnarigado

hace 2 horas
mundial-futbol-se-cuela-residencia-cruz-blanca-1

El Mundial se cuela en la residencia de Cruz Blanca

hace 2 horas

Siguiendo al atún: el gran desplazamiento de las orcas ibéricas

hace 2 horas

Miguel Poveda llega para ofrecer un concierto que deje “el alma llena”

hace 3 horas

Ceuta acata la sentencia del Supremo sobre las devoluciones en caliente

hace 3 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023