• Contacto
  • Horarios de Barcos by Kikoto
  • Vuelos
  • Sorteo Cruz Roja
  • COPE Ceuta
  • Portal del suscriptor
lunes 24 de agosto de 2026   
El Faro de Ceuta
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
No Result
View All Result
El Faro de Ceuta
No Result
View All Result

Cuándo se nos ha ido

Por Ana Isabel Espinosa
11/05/2013 - 08:41

Compartir en WhatsappCompartir en Facebook

La vida, cuando te haces mayor, deja de ser un misterio y se convierte en pesadez, que se recoge en las nalgas, en los párpados y sobre todo en los recuerdos. La muerte de Landa es aviso para navegantes que escudriñamos la mirada y se nos hace todo un puente por el que cruzar las pausas o ahogarnos en marcha. Los otros, se nos vuelven cercanos y los vemos, no físicamente, sino en la añoranza, en lo cotidiano de cada día.                                                                                                                        Se han ido muchos a otros países y los hemos perdido, contacto frecuente de trenes y andenes, llenos de gente, que dormitaban en los vagones, porque iban o venían de trabajar.Hemos perdido esa natalidad rebosante de colegios públicos, con niños coloridos de todas etnias, pululando porque sus padres iban o venían a recogerlos, después o antes, de irse a trabajar.                                                                                                               
Hemos cambiado, porque somos humanos y nuestro paso en la Tierra se hace sal y transformamos lo que tocamos y lo que tomamos, nos transforma a nosotros, algunas veces en hiel.                                                                                                                                   
Landa ha muerto como murió Saramago, quitándonos risa, pensamientos positivos que lo mismo gravitan aún por ahí, en sus libros o en sus películas, en lo que fueron o en los ojos de aquéllos que los amaron, como lo mejor que había sobre  la faz del planeta. Lo mismo eso es lo único que nos salva, lo que dejamos en el camino, los pasos que dio Ulises o los besos que selló en la boca de Circe, aliada de caminos intransitables, mujer al fin y reina de hechicerías, como lo somos todas. Es el camino, prodigio de aventuras, lo fue en Landa, vocación quizás no inicial pero sí segura. Lo fue en Saramago, mago en verdad de las palabras que se clavan en el alma, en la ceguera ensayada de aquel “chupa, puta”, que expresa la incomprensión, la soberbia, la robustez de lo absurdo y que el arte de escribir es acuchillar al lector para que sea tuyo, por completo.                                                                                                     
Cuando alguien se va deja un hueco  de muela extraída, de boca sangrada, de dentista famélico que se da la vuelta y de desamparo y tristeza. No hay un movimiento cósmico que detecte que uno de los nuestros, por mucho que sea rey o reina , ha finalizado su ciclo, no hay conejos que se lleve la luna, sólo hay vida y muerte sobre la tierra, pero en algunos casos, los jodidos monos trepadores que bajaron de las ramas, para ponerse de pie y enderezar su rumbo, marcan huella, levantan pirámides y miran al cielo de tú a  tú, e intentan conquistar, ¡vaya palabra hostil, donde las haya!, otros mudos infinitos. Lo mismo en vez de sondas espaciales, con mensajes alentadores de… “¿dónde estáis estrellitas picudas?”, podríamos mandar versículos escogidos de Saramago o las risas enlatadas de las películas de Landa o sus ojos negros estremecidos por la interpretación, que es arte de mentir, para hacer sentir a los que sólo padecen la espera, el cruce de los puentes y el ahogamiento de voluntades.                                                                              
La vida, cuando te haces mayor, es cien veces más perdida, que nacimiento, más añoranzas, que mirar a lo lejos, a no ser que te rehagas por dentro, que te muerdas el aliento y devores las carencias.                                                                               
Porque las carencias te traen vagos recuerdos de voces que ya no están, de pensamientos que vienen de muy lejos, de épocas en color radiante, en el cinemascope de pantallas de sábanas blancas, de veranos salados, en bocas que besaste, en brazos que se te fundieron y risas frescas como el agua de la fuente, como la ventolera que arrasaba con todo y la marejada que impulsaba la resaca. Entonces, los otros se hacen presentes y lejos de salarte la cara, te congelan la risa, te la plagian en la boca, te la regalan, porque siempre han sido y mientras tú seas, ellos también serán, acompasados a tu alma.

Related Posts

tercer-entierro-cementerio-sidi-embarek-otras-victimas-entrada-masiva

Tercer entierro en el cementerio de Sidi Embarek: otras 12 víctimas de la entrada masiva

hace 8 horas
recurso-policia-local-sin-marca

La Policía Local detiene al autor del violento asalto a tres jóvenes en un garaje del centro

hace 8 horas

Loma Colmenar exige seguridad mientras la tensión también se traslada a los vecinos

hace 8 horas

Los 'autónomos': buscarse la vida tras la entrada masiva en Ceuta

hace 8 horas
Fotos-normalidad-no-llega-ceuta-trampolin-barriadas-027

La normalidad que no llega a Ceuta: del Trampolín a las barriadas

hace 8 horas
ceuta-futuro-soluciones-valientes-ciudad-olvidada

Ceuta y Melilla no están solas: son ciudades españolas y europeas

hace 9 horas
  • Grupo Faro
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal – Protección de datos
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • Política editorial
  • Términos de uso

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023

No Result
View All Result
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Frontera
  • Justicia
  • Política
  • Cultura
  • Educación
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
  • Horarios de barcos by Kikoto

Grupo Faro © 2023