Te conocí cuando llegué destinado a Ceuta como Inspector de Policía, tenía 23 años y tu 42, quiero con estas líneas rendirte un homenaje de admiración, admiración hacia el hombre, hacia la persona, hacia el político, hacia el empresario, hacia el luchador nato que eras por aquello en lo que creías y amabas. Siempre vi en ti un defensor a ultranza de esta tierra, Ceuta, que, aunque no te vio nacer, la llevabas en el corazón y en el alma y te llevó desde la política, tanto municipal como nacional, a hacer de Ceuta tu bandera, a luchar en todos los foros por los derechos de todos los ceutíes y eso es merecedor del mayor homenaje por parte de todos. Cuantos buenos ratos hemos pasado hablando, debatiendo y llegando siempre a coincidir en un punto: el amor a esta tierra que vio nacer a tus hijos y te marcó de por vida.
A tu viuda y a tus hijos decirles que se pueden sentir orgullosos de ti, has sido un gran hombre que pasa a la historia de esta ciudad y trasmitirles mi más sentido pésame por esta pérdida.
Al final, después de muchos años, hemos coincidido en algo más, tú el bisabuelo y yo el abuelo de dos niños maravillosos. Quién me lo iba a decir cuando nos conocimos. Nunca te olvidaremos.
Adiós amigo, descansa en paz.





