Los alumnos del IES Clara Campoamor han llevado a cabo un estudio sobre el llamado “techo de cristal” en el ámbito de la educación secundaria de nuestra ciudad. Este estudio se engloba dentro del Proyecto ARCE en el que están implicados desde hace dos cursos escolares y cuyo eje central es la Igualdad de género . Se denomina techo de cristal a una superficie superior invisible en la carrera laboral de las mujeres, difícil de traspasar, que les impide seguir avanzando. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación. Ese famoso techo de cristal que impide a las mujeres alcanzar las metas profesionales para las que están preparadas parece invisible, pero las estadísticas demuestran que existe; es decir, es un término enigmático, secreto, indetectable, pero cuyo resultado es cuantificable, y real: la no existencia de mujeres en los vértices jerárquicos de las organizaciones.
Según el estudio realizado, en este curso académico , hay un 51% de hombres y un 49% de mujeres ejerciendo su labor docente en los institutos de secundaria de Ceuta. Como se desprende de este primer dato el número de profesores y profesoras es muy equitativo, sin embargo cuando indagamos sobre el número de hombres y mujeres que ocupan puestos de responsabilidad en los equipos directivos de estos centros nos encontramos con los siguientes números: un 76% de hombres ejercen puestos de responsabilidad en los equipos directivos frente a un 24% de mujeres. Ninguna mujer desempeña el cargo de directora en ninguno de los institutos de nuestra ciudad.“Estos datos muestran que el techo de cristal es una realidad en los institutos, no sabemos las razones pero habiendo más profesoras que profesores en las aulas, sin embargo hay más hombres que mujeres en los puestos de responsabilidad” comenta Ghizlan , una de las alumnas del IES Clara Campoamor que ha participado en este estudio. “Somos de la opinión de que los puestos de responsabilidad deben ser ocupados según la valía profesional de las personas y nunca teniendo en consideración cuestiones de género”, afirma Ilias, otro de los alumnos responsables “pero estos datos bien merecen una reflexión”.





