Amigos escritores del Faro, tenéis la suerte de contar, con un presidente como es D. Rafael Montero -excelente persona- como lo fue su hermano Antonio, íntimo amigo mío y que Dios lo tenga en su gloria. Sé positivamente que él hará cuanto pueda para dulcificar en parte la difícil situación por la que todos atravesamos.
Esta situación a la que nos han llevado los políticos de turno, con sus nefastos balances, sus presupuestos de cara a la opinión pública.
Un balance matemático o de situación, hay que hacerlo a través de unas desviaciones típicas o estandar, con meses de antelación, así llegaremos a lo que es el costo estándar, antes del balance final, que permitirá una cierta aproximación para el siguiente año.
Yo no sé que clase de economistas han tenido los gobiernos anteriores y ya no digamos los actuales. Me da que pensar, en excusas, buscando la bendición del pueblo o engañando a través de despilfarros a los “cuatro” ignorantes -con perdón- que somos en definitiva los ciudadanos españoles. En un baremo de diez, el resto pendiente, son los que se sientan en el banquillo de los acusados, porque fueron unos “listillos” o presuntamente los mejores delincuentes.
De todas formas y como la Navidad es tiempo de perdones, allá cada cual con su conciencia, la mía estará siempre tranquila cuando a todos les deseo FELIZ NAVIDAD.
(A los últimos sí que no les deseo que les toque la primitiva, bastante dinero tienen ya en los paraísos fiscales).
Un balance matemático o de situación, hay que hacerlo a través de unas desviaciones típicas o estandar, con meses de antelación, así llegaremos a lo que es el costo estándar, antes del balance final, que permitirá una cierta aproximación para el siguiente año.
Yo no sé que clase de economistas han tenido los gobiernos anteriores y ya no digamos los actuales. Me da que pensar, en excusas, buscando la bendición del pueblo o engañando a través de despilfarros a los “cuatro” ignorantes -con perdón- que somos en definitiva los ciudadanos españoles. En un baremo de diez, el resto pendiente, son los que se sientan en el banquillo de los acusados, porque fueron unos “listillos” o presuntamente los mejores delincuentes.
De todas formas y como la Navidad es tiempo de perdones, allá cada cual con su conciencia, la mía estará siempre tranquila cuando a todos les deseo FELIZ NAVIDAD.
(A los últimos sí que no les deseo que les toque la primitiva, bastante dinero tienen ya en los paraísos fiscales).





