Han pasado ya casi dos semanas desde que se celebraron las elecciones autonómicas y municipales, pero aún estamos en lo que denominamos “resaca electoral”. Este período ha estado centrado en el Partido Socialista, y los medios de comunicación han estado hablando y opinando sobre lo más conveniente para la formación liderada por José Luis Rodríguez Zapatero. Que si congreso extraordinario, que si primarias, que si Chacón o Rubalcaba, e incluso algunos intentos malévolos de comparar lo que se va a vivir en el PSOE con la sucesión de Aznar.
Tras el Comité Federal en el que todos los barones regionales pudieron expresar sus opiniones, la formación socialista decidió apoyar a Rubalcaba como candidato a las futuras primarias, y cerró filas en torno al líder del PSOE y Presidente del Gobierno. Es decir, que se calmaron los ánimos y todo volvió a su sitio.
Hay quien ya habla de hundimiento del partido que sustenta al Gobierno de la Nación, que las y los socialistas no van a poder salir del pozo, que este es el principio del fin, y todo tipo de cánticos apocalípticos que por supuesto son más deseos que otra cosa.
Este partido fue fundado en 1879 por Pablo Iglesias, y logró representación parlamentaria por primera vez en mayo de 1910. Es uno de los partidos más antiguos de Europa, y ha estado presente en los cambios más importantes que ha experimentado nuestro país. En la II República era el partido mejor organizado y con más apoyos de España, sufrió el golpe militar y estuvo del lado de la legalidad vigente en la Guerra Civil. Y que a nadie se le olvide, cuarenta años de dictadura no pudieron acabar con el PSOE, y a pesar de sufrir el asesinato, la cárcel y el exilio, la llama socialista siguió viva. Así, en los últimos años de la dictadura franquista, el PSOE, tras un fuerte debate ideológico, surgió para devolver a España el progreso robado, y ser protagonista de los años de más avance y desarrollo que este país ha visto.
Algunos que llevan menos tiempo en esto tuvieron que lavarse la cara para ser votados, incluso cambiar de nombre y gritar que ya eran demócratas, y por eso no recuerdan ciertas cosas. No se acuerdan de lo que se sufrió para que Pablo Iglesias entrara en el Parlamento, de lo que se luchó por la libertad, y de lo que se trabajó para convertir a España en uno de los países más avanzado de Europa y del mundo. No es la primera vez que el PSOE pierde unas elecciones, y seguramente no será la última. Algunos se desmembraron al primer golpe, pero el Partido Socialista se ha levantado de muchas peores que esta.
Quedan diez meses para las elecciones, que en política no es poco tiempo. Aún no tenemos candidato oficial, pero si finalmente es Rubalcaba, parafraseando al Presidente, una persona que es capaz de correr cien metros en menos de diez segundos, puede vencer al PP en diez meses.





