Los vecinos de la calle Machado se han quejado de una serie de deficiencias que están sufriendo en el barrio.
Una de ellas es el estado en que se encuentra el acerado. Parte de la vegetación está creciendo por debajo del mismo y provoca importantes grietas que podrían afectar a las viviendas. “Estas casas son antiguas y desconozco la cimentación que pueden tener, pero tiene que ser perjudicial”, explica uno de los vecinos, Mohamed Mohamed.
Aunque ya han presentado un escrito a la Ciudad, aún no han recibido respuesta alguna ante el problema.
Las escaleras se encuentran en el mismo estado. “Cada cuatro años hay un plan de barriadas pero aquí nunca llega nada y los impuestos los pagamos como todo el mundo”.
Además del deterioro de los escalones, carecen de barandilla y, por supuesto, se imposibilita el acceso de personas con discapacidad que se trasladen en silla de ruedas o carritos de bebé. “Aquí hemos tenido vecinos con movilidad reducida a los que subíamos con la silla de ruedas a peso”, recuerda Mohamed.
Los vecinos confían que con la apertura de una nueva calle una vez finalice el edificio colindante, mejoren las condiciones del conocido como Patio Machado. “Estamos completamente olvidados y nosotros también pagamos nuestros impuestos como el resto de ciudadanos”, se lamente Mohamed.
La limpieza también es una cuestión que deja mucho que desear. Los baldeos no llegan a la zona y únicamente se realizan en la calle Real y los alrededores. “Sólo viene un barrendero y a veces cuando los veo les digo que vengan y pasan por compromiso. La calle es estrecha para que pase un vehículo pero pueden entrar con una manguera para baldear”.






