El delegado solo aporta al caso que no está relacionado con la “delincuencia organizada”.
La familia de Hassam E.Y. conocido como Simindulo, que falleció en la mañana del pasado martes víctima de un apuñalamiento perpetrado por otro joven de 19 años, quiere que el entierro se lleve a cabo en Tetuán, su lugar de nacimiento aunque desde pequeño se había criado en Ceuta. Tras la realización de la autopsia, se están llevando a cabo todos los trámites para conseguir que el enterramiento, como quieren los familiares, pueda practicarse en el vecino país.
En las redes sociales, quienes conocían al fallecido siguen dejando mensajes de condolencia por lo sucedido, a la vez que insisten en la necesidad de dotar de mayor seguridad a las barriadas. La agresión mortal fue la segunda parte de un enfrentamiento entre víctima y presunto agresor que se había producido la noche anterior, por lo que los vecinos de la barriada del Polígono insisten en que debe haber más vigilancia en la zona para evitar enfrentamientos, altercados y reyertas que son ya demasiado habituales entre determinados grupos.
Por su parte, la Policía pocos datos aporta más a lo que considera un caso cerrado, después de que a las pocas horas del crimen, el presunto autor de la puñalada, un joven de 19 años llamado Jesús C.H., se presentara en la propia Jefatura junto a su abogada. El CNP encuadra lo ocurrido en el resultado de una fatídica pelea que terminó con unas lesiones que causaron daños irreversibles. A pesar de que la ambulancia del 061 trasladó a la víctima aún con vida pero en estado crítico, resultó imposible hacer algo por evitar su muerte.
El delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, etiquetó lo ocurrido, en ese afán que tiene la clase política por encuadrar en un grupo o en otro los crímenes, buscando así una menor inseguridad subjetiva.
Cucurull aclaró a los periodistas en el transcurso de una comparecencia pública ante los medios, que lo ocurrido “nada tiene que ver con la delincuencia organizada. Es un hecho desgraciado pero lo que se conoce ya se ha hecho público. No hay más novedades”, añadió.
Amigos del fallecido organizaron un minuto de silencio en el lugar en el que se produjo la agresión y el posterior crimen, colocando flores y mensajes a pie de la escalera en la que terminó desplomándose.
Padre de tres hijos, el fallecido vivía desde pequeño en Ceuta y residía en la zona del Polígono al igual que el agresor. De hecho ambos se conocían.






