Prácticamente estamos comenzando las vacaciones de verano y ya los amigos de lo ajeno están haciendo de las suyas. En esta época en la que tantas casas se quedan vacías porque sus inquilinos se van de vacaciones es cuando más robos en domicilios se registran.
Para algunos las recomendaciones de la propia Policía para 'despistar' a los ladrones mientras nos tomamos unos días de descanso van a misa, pero siempre hay un descuido, un olvido que es aprovechado por los 'cacos'. Pero, ¿qué ocurre cuando los robos se producen con personas dentro de la vivienda, sea durmiendo o no? La inseguridad es mayor. Y esa inseguridad no es un concepto estrictamente subjetivo. Ya se está empezando a ver en Ceuta este verano. Esta semana El Faro ha tenido conocimiento de varios robos perpetrados con 'comodidad' durante la noche aprovechando el descanso de los habitantes de la casa.
Ayer informamos de un robo ocurrido en el Recinto. Los ladrones aprovecharon para 'escalar' el edificio por el andamio. Hoy un vecino del Sarchal nos cuenta que ha sufrido un robo similar. Aprovechan mientras están dormidos y las dos víctimas aseguran que no se enteran de nada. No hay ruidos que los puedan despertar. Una de dos, o los ladrones son expertos en sigilo o pueden echar algún tipo de spray para evitar que se despierten, sospechan.
En ambos casos, este tipo de sucesos causan en la población un temor justificado. Tanto si están de vacaciones o no. Por ello, es en la época estival cuando más presencia policial se necesita y las patrullas vecinales serían más que efectivas, pues éstas están en contacto constante con el ciudadano. Dos pájaros de un tiro, el ciudadano se siente más seguro y se 'aleja' al ladrón.





