Como cada 16 de julio, los fieles esperaban expectantes ante la puerta del Santuario de Nuestra Señora de África la salida de la Virgen del Carmen. Ceutíes y ciudadanos venidos de otras localidades se agolpaban en los alrededores para acompañarla en procesión por las calles más céntricas hasta la playa de la Ribera, donde se celebraría la tradicional bendición de las aguas ceutíes.
A las nueve de la noche los costaleros de la Asociación Hijos Nuestra Señora del Carmen sacaban sobre sus hombros a la Virgen bajo los sones del Himno Nacional y 'La salve marinera', interpretada por la asociación Banda Cultural de Música Ciudad de Ceuta. Sencillamente decorada con helechos y numerosos ramos de flores donados por los fieles, recorrió las calles arropada por los devotos, tanto niños como mayores, muchos de ellos visiblemente emocionados y con vítores de ¡Viva la Virgen del Carmen! y ¡Guapa, guapa y guapa!.
La comitiva estaba integrada por las primeras autoridades civiles, eclesiásticas y la Compañía de Mar, cuyos miembros cogieron a hombros a la Reina del Mar, durante un instante del recorrido, para vitorearla ante el numeroso público.
Una vez en la playa y tras una oración en recuerdo a los fallecidos en el mar a cargo del vicario general de Ceuta, Juan José Mateos, los costaleros se introducían en el mar mientras aclamaban emocionados a la patrona de los marineros y pescadores. 











