Medio Ambiente tuvo que cerrar ayer de manera temporal el acceso a la playa del Tarajal por una de las escaleras. La medida se adoptó por razones de seguridad, después de que algunos impresentables le prendieran fuego en su parte interior.
Ahora habrá que trabajar para arreglarla porque unos incívicos han querido causar un daño gratuito que perjudica a todos los usuarios de esta playa. La Ciudad ha hecho un llamamiento para que los ciudadanos mantengan el mobiliario urbano en buenas condiciones y lo respeten. No debiera ser necesario el traslado de este mensaje, pero es evidente que hay personas que no aceptan las mínimas normas de convivencia y se dedican a causar destrozos porque sí. El ejemplo de hoy es uno más. Porque hoy ha sido la quema de este acceso, pero estamos hartos de publicar otras de contenedores o de rastrojos que solo persiguen el desplazamiento de los Bomberos para luego agredirles, incurriendo en más daños hacia bienes de la ciudad y servicios que nos atienden a todos.
El vandalismo es el cáncer de la convivencia. Todos los ciudadanos de bien debemos denunciar las actitudes incívicas de quienes gustan de hacer este tipo de actos sin mirar a las personas a las que dañan y sin tener en cuenta además el gasto en arreglar lo que de forma gratuita se deja morir. Es un vandalismo sin sentido que no debe ir a más porque la ciudadanía es la primera que debe protestar.





