La ofrenda solidaria a la Cruz de Mayo de la asociación de vecinos del Centro ha sido todo un “éxito de participación”, según aseguraba la presidenta de la asociación vecinal, Blanca Vallejo, que cifraba la asistencia en unas 150 personas aproximadamente. “La plazoleta estaba llena, no sólo de los niños que han participado portando los pasos del Cristo de la Infancia y la Virgen de la Inocencia durante los últimos cinco años, sino también por adultos”.
El padre Isidro comenzaba el acto con la bendición de la cruz de mayo y el banderín que este año estrena la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Caído y Virgen de la Amargura.
La banda amenizaba el evento con conocidos temas de Semana Santa, mientras los pequeños dejaban su donación, un litro de leche que será entregado al Banco de Alimentos para ayudar a las familias más necesitadas. La recaudación no se conocerá hasta hoy, cuando la junta directiva de la asociación vecinal haga recuento de los botes recogidos.
Los niños han acudido ataviados de traje corto, mientras las niñas lo han hecho de traje rociero. Además, muchos de ellos han entregado su foto de comunión con la que se ha decorado la cruz de mayo. Por cierto que las autoras de dicha cruz, Blanca Vallejo y la monitora de Manualidades de Servicios Sociales, Nieves Martín, han querido darle un ‘toque especial’ a su decoración. “Es la cruz de guía que sacamos con el paso, pero la hemos decorado con una sabana antigua bordada, macetas, flores, velas y las fotos de los niños”, apunta Vallejo.
En el local social de la asociación de vecinos, donde se ha celebrado el acto, tampoco podía faltar la Virgen de la Inocencia en un pequeño trono, acompañando a los pequeños en este solidario evento.
Vallejo se ha mostrado “muy satisfecha” de la forma en que se ha desarrollado esta actividad y confía en celebrar otra el próximo año. “Me encanta rescatar tradiciones antiguas y que acuda mucha gente”, comenta.









