Antes de que finalice el mes deberían de reunirse los partidos políticos para presentar sus respectivas propuestas para abaratar el precio de los billetes de barco.
Así lo prometió el presidente Juan Vivas cuando en abril aseguró que en mayo, como muy tarde, tendría lugar una reunión de los representantes políticos en la que se debatiría sobre este asunto. Todavía no se conoce la fecha para ese encuentro, pero algunos de los llamados a participar en él ya han adelantado alguna de sus propuestas. Caballas, por ejemplo, apuesta por sacar un concurso para la adjudicación de un contrato de prestación de servicios en cuyo pliego de condiciones figurara como la primera de éstas el abaratamiento del precio de los billetes. El partido de Aróstegui y Alí plantea esta alternativa después de que el proyecto de naviera municipal haya sido considerado legalmente inviable por los técnicos de la Ciudad. En cualquier caso persigue el mismo fin, con los mismos medios aunque por un camino distinto. Es el mismo fin porque busca el abaratamiento directo del billete a través de un contrato con una naviera y un incremento de la competitividad en los precios que conduzca a una rebaja generalizada de los viajes hasta un nivel muy inferior al actual. Son los mismos medios porque vuelve a plantear la necesidad de que la Ciudad abra sus arcas y 'pague' para conseguir billetes más baratos. Y el camino es distinto porque si antes se planteaba hacer uso del dinero público para constituir una naviera municipal, ahora se propone firmar un acuerdo económico con una de ellas para conseguir el mismo objetivo que se buscaba con la compañía pública.
Con independencia del mayor o menor acierto de las propuestas de Caballas o al margen de que convenzan más o menos, lo que no se puede negar es el interés del partido de Alí y Aróstegui por plantear soluciones al problema del transporte, un asunto que está estrangulando nuestro desarrollo económico.
Es lógico pensar que el resto de partidos políticos también aporten sus propias ideas cuando el presidente Juan Vivas marque en el calendario la fecha para la reunión que prometió. Allí se pondrá encima de la mesa un asunto al que no deben dejar de dar vueltas hasta encontrar la solución que nos garantice a los ceutíes que esos 14,4 kilómetros del Estrecho no nos separan cada día más de la península.





