Los trabajos en el monte de la Tortuga han comenzado para que ese paraje recupera cuanto antes el aspecto anterior al incendio que sufrió el pasado 5 de octubre. Ese día permanecerá durante mucho tiempo en la memoria de los ceutíes como la fecha en la que 35 hectáreas de alcornoques, pinos, madroños, libiérnagos y matorral noble acabaron siendo pasto de las llamas.
La Comandancia General de Ceuta se ha puesto manos a la obra. De manera conjunta con la Consejería de Medio Ambiente y la Unidad Militar de Emergencias, se están llevando a cabo desde el pasado día 2 tareas de desbroce en las que participan un total de 150 militares.
Ése, la recuperación del espacio forestal afectado por las llamas, es uno de los asuntos que está pendiente de resolver, que requerirá tiempo para que se produzca la regeneración medioambiental, pero que ya está en marcha.
Otro asunto, la determinación de responsabilidades, también está en marcha desde casi el mismo momento en el que se originó el incendio. Un juez deberá establecer sobre quién dicta sentencia y cuál es la sanción en el caso de que haya lugar a ella. Estamos acostumbrados en nuestro país a esperar pacientemente a que las resoluciones judiciales vean la luz y a que éstas terminen convirtiéndose en sentencias firmes una vez que se agoten todas las posibilidades de recurso. Por lo tanto, está por ver si el verdor regresa al monte de la Tortuga antes de que la Justicia emita su veredicto o sucederá al contrario.
También se ha puesto solución o la Ciudad y la Junta están apunto de ponérsela a la carencia de medios aéreos para la lucha contra el fuego que por distintas circunstancias tuvo lugar durante aquella mañana del 5 de octubre. El convenio que están a punto de firmar ambas instituciones debería ser suficiente para evitar que se vuelva a repetir una situación así.
En cambio, aún no se han despejados un par de interrogantes más importante que cualquiera de los asuntos anterior. ¿Qué falló aquella mañana durante la realización de los ejercicios militares que a todas las luces fueron el origen del incendio? ¿Qué medidas se ha adoptado para que no vuelva a ocurrir un suceso similar? Sin respuestas a estas dos cuestiones, de poco valen los esfuerzos de los militares para recuperar medioambientalmente la zona, de poco sirve una sentencia que quizás no llegue antes de que se produzca un nuevo incendio y de poco valen contar con el apoyo de la Junta si primero no somos capaces de poner orden en nuestra casa.





