La Fundación ‘Plants for the planet’ se presentó ayer en nuestra ciudad para constatar su interés por implantar en nuestra ciudad la red de embajadores por la justicia climática que ya cuenta con oficinas en Alemania, México y España. Tal y como su propio nombre indica, su objetivo es promover la plantación de árboles entre niños y jóvenes, además de agrandar la citada red de embajadores: niños de 9 a 12 y de 13 a 17 años que han participado en las actividades de educación ambiental conocidas como academias. “Son talleres de un día, teórico y prácticos, donde enseñamos a los niños a identificar el cambio climático, así como a conocer la distribución de las emisiones o la equidad climática”, asevera el director de la Fundación, Jordi Juanós.
La intención en nuestra ciudad es poner en marcha entre dos y cuatro academias, con la participación, en cada una de ellas, de 60 niños y jóvenes. En una segunda fase del proyecto, se baraja la posibilidad de que los niños ceutíes puedan presentar un proyecto conjunto con los participantes del área del Campo de Gibraltar. “Se trataría de presentar soluciones a un desafio local de ambas regiones que podrán abordar con políticos y empresarios la zona. La pretensión es que ellos sean los protagonistas y los verdaderos impulsores de la lucha contra el cambio climático”.
Juanós recordaba que la sede de la ‘Cumbre del cambio climático’ tendrá lugar en noviembre en Marraquech, y lanzaba la idea de la participación de un equipo conjunto entre niños ceutíes, del Campo de Gibraltar y Marruecos.
Desde su nacimiento hace nueve años, la Fundación ‘Plants for the planet’ ya ha celebrado casi 800 academias en un total de 92 países, con la participación de más de 46.000 niños y jóvenes en estas academias. “Todas acaban con una plantación que se hace en colaboración con una entidad local para que nos asesoren sobre el tipo de árboles a plantar. Así se asegura al máximo la pervivencia de esos árboles. intentando que sea una plantación adecuada y con futuro”.
En la actualidad el proyecto se desarrolla en distintas localidades de todo el territorio nacional y aunque la duración de los proyectos es de un año, Juanós confía en que se alarguen hasta los tres, afianzando, además, la red de embajadores por la justicia climática.






