Para los niños de esta Parroquia, la Cuaresma comienza con este acontecimiento. El Jesús de la Salud estrenó túnica morada de raso.
La Parroquia de San José acogió ayer el IV Vía Crucis infantil en la Parroquia de San José. Cada niño leyó las 14 estaciones y sus correspondientes reflexiones adaptadas con cariño y acierto a su mentalidad, recordando las estaciones o pasos de Jesús hasta su muerte en la Cruz. Este acto pretende que los menores crezcan teniendo a Dios como Padre y sintiéndolo como ese gran amigo, que nunca les va a fallar. Para los niños de San José, el comienzo del camino de la Cuaresma incluye este Vía Crucis que se ha convertido en una tradición.
La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud, que estrenó túnica morada de raso, es de madera policromada de algo menos de un metro de altura, obra del escultor sevillano Marco Antonio Humanes, y propiedad de uno de los niños que participaron en el acto, que la cede y comparte con gusto para disfrute de la comunidad.
Por cuarto año, jóvenes acompañados de sus familias participaron en este acontecimiento religioso que organizaron sus catequistas, siempre bajo el auspicio espiritual del Padre Miguel Tenorio, para el primer viernes de Cuaresma. Además, los niños disfrutaron de una tarde en convivencia.
























