Los alumnos de cinco años del centro educativo pusieron ayer en escena el nacimiento de Jesucristo ante la atenta mirada de sus padres y familiares. La cantante Nazaret Compaz, estrella invitada.
La celebración de la Navidad está a la vuelta de la esquina y las celebraciones escolares se multiplican estos días para recordar por qué celebramos la Navidad. En el colegio de La Inmaculada pusieron en escena ayer por la tarde esa esencia de la Navidad en el escenario del salón de actos. Los alumnos de cinco años del centro representaron su Belén viviente. Caracterizados con disfraces de personas de la época, representaron el pasaje bíblico del nacimiento de Jesús.
El salón estaba a rebosar de padres y familiares de los pequeños que disfrutaron del buen hacer de estos pequeños actores. Horas de ensayo que cosecharon los aplausos del público al terminar la representación y conmemorar el nacimiento de Jesucristo y cómo los pastores y los Reyes Magos venidos de Oriente dejaron regalos en el pesebre porque había nacido el hijo de Dios.
Los pequeños realizaron dos representaciones en la tarde de ayer sobre el mismo pasaje en el que no faltó la música. La cantante ceutí Nazaret Compaz fue la encargada de poner el broche de oro a la velada con un animado villancico en el que también participaron los alumnos cantando y dando palmas.
En la organización de este Belén viviente también ha participado el Grupo de Jóvenes del colegio de La Inmaculada, que también asistieron ayer a la representación.
La profesora de la clase de infantil de cinco años solicitó al público momentos previos a la representación que guardaran el máximo silencio posible, pues los pequeños actores interpretarían su papel sin micrófono, por lo que habría que hacer un pequeño esfuerzo para escucharles atentamente los diálgos que tenían que decir.
Así se levantó el telón a las 18:00 horas comenzando así el Belén viviente de La Inmaculada con una escena urbana en la que los habitantes de Belén hacían vida normal. Inmediatamente salieron los protagonistas a escena, la Virgen María y San José, buscando alojamiento después de un largo y cansado viaje. Como no encontraron lugar donde cobijarse optaron por un pequeño portal donde nacería Jesús.






