La Consejería de Asuntos Sociales y la Fundación Gerón suscribieron ayer un convenio de colaboración para la cesión de plazas de la nueva residencia de mayores que gestiona esta entidad y que está en funcionamiento desde el pasado 20 de julio.
El convenio tiene vigencia hasta el 31 de diciembre y su cuantía asciende a 475.561,64 euros. El coste por día es de 53,37 euros, mientras que el residente abona el 75% de su pensión. La residencia cuenta con una totalidad de 120 plazas residenciales y 30 de día, de las cuales la Ciudad ha concertado 54, mientras que el Imserso dispone de 55 residenciales y 10 de día. Según explicaba la consejera del área, Rabea Mohamed, la nueva residencia se considera “una de las mejores, no sólo de España, sino de Europa”, y en ella trabajarán entre 64 y 66 personas en base a las necesidades. Hoy estas instalaciones son una realidad gracias a la colaboración entre las administraciones central y autonómica, así como la apuesta de la Fundación por este proyecto. “La Ciudad cedió el suelo y el Gobierno central construyó esta residencia, con fondos del IRPF por una partida de 11.953.000 euros, mientras que la Fundación Gerón aporta un millón”, aclara Mohamed. La Ciudad aporta 2,5 millones de euros que se reparten entre las tres residencias de mayores. Nuestra Señora de África: 1,7 millones; Cruz Blanca: 315.492,50, y ahora Gerón con 475.561,64 euros. Estas cantidades económicas se traducen en un total de 127 plazas residenciales dependientes de la Ciudad Autónoma y repartidas entre las tres residencias. Mohamed ya ha anunciado que la partida se duplicará para el próximo año, superando el millón de euros. El presidente de la Fundación Gerón, Antonio Aguilar, ha recordado la necesidad de desprenderse de la idea de residencia tal y como se la conoce hasta ahora. “La mayoría de personas son cada vez más dependientes y ahora una residencia se entiende más como un centro sanitario”, apunta. Aguilar también aboga por un centro abierto a la ciudad, con formación para discapacitados, desempleados o mujeres, así como talleres de familias cuidadoras. Parte de este proceso formativo ya se está ejecutando gracias a las hermandades, “a las que quiero agradecer que nos estén ayudando en la formación del voluntariado”, añade.






