La asociación de padres y madres de alumnos del CEIP Mare Nostrum tienen ya una preocupación menos desde que los responsables de las obras que se están ejecutando en las nuevas aulas adscritas al centro, ubicadas en la planta superior de la antigua Casa de la Juventud, han decidido colocar una malla de seguridad, ante el peligro de caída de casquetes en la zona transitada por los alumnos.
Así lo aseguraba a este periódico el director general del MECyD, León Bendayán, alegando que, si bien antes no se había habilitado esta medida de seguridad es porque no era necesaria. “Entre ambas plantas hay una especie de visera, un techo donde, en caso de producirse la caída de algún objeto, no habría caído al patio,sido ahí y ningún alumno corría riesgos”. Además, el responsable del Ministerio de Educación ha insistido en que el acondicionamiento es interno “o sea que las obras no afectan al exterior”. Bendayán recordaba que, recientemente, los técnicos que habían visitado las instalaciones constataron la seguridad de la obra y su “compatibilidad para impartir las clases mientras se ejecutaban estas reformas”. Respecto a las quejas de los padres en relación a los colapsos provocados a la entrada y salida del centro, Bendayán apunta a que ese problema ya está solventado, en cuanto “los padres se han amoldado a una situación cuya problemática radicaba en los coches que paraban para dejar o recoger a los niños”. También el ruido provocado por las obras es otra de las cuestiones solucionadas. “La empresa intentó que la parte de la obra que generara más ruido se hiciera antes del inicio del curso, por lo que ahora los ruidos se han suavizado mucho”, aclara. Las obras estarán completadas entre finales de este año y principios del próximo, según los plazos estipulados por la empresa. Según apunta Bendayán, la intención es utilizarlas lo antes posible, “aunque lógicamente hay un periodo para habilitarlas”. Esta iniciativa coincide con la habilitación de la Facultad de Educación y Humanidades, cuyo objetivo es la habilitación de este centro en un colegio de Educación Primaria e Infantil, “continúan a buen ritmo por lo que esperamos que estén finalizadas en el plazo previsto”.
Las aulas completarán ciclos educativos
Una vez finalizadas las obras, el CEIP Mare Nostrum dispondrá de nueve aulas más que ocuparán la totalidad de la planta superior. Bendayán insiste en que el colegio no se encuentra al 100% de su capacidad, “de las nueve aulas actuales de que dispone el centro, sólo siete están ocupadas”, pero que las nuevas dependencias vendrán a completar las líneas educativas que aún no tiene el colegio. De momento, las nuevas dependencias cuentan con la etapa completa de Infantil y un aula de 1º de Primaria. “El año que viene podremos seguir completando líneas de este nivel gracias a estas nuevas aulas”, apunta Bendayán. Pese a no requerir el cien por cien de sus dependencias, actualmente las aulas no ocupadas por alumnos son empleadas en actividades de otra índole desarrolladas por el centro escolar.






